Policiales

Cinco años de prisión por participar de una balacera al Centro de Justicia Penal

La pena recayó en un hombre sin antecedentes que "limpió" la zona minutos antes del atentado perpetrado el 3 de enero de 2020

Jueves 01 de Julio de 2021

Un muchacho de 29 años aceptó en un proceso abreviado una pena de 5 años de prisión como autor del delito de “amenazas coactivas calificadas efectuadas con la intención de obtener una concesión por parte de las autoridades en carácter de partícipe primario en concurso real de encubrimiento simple en carácter de autor y en grado consumado” por haber aportado la logística para el ataque a balazos contra el Centro de Justicia Penal (CJP) realizado la madrugada del 3 de enero de 2020 en el marco de una serie de balaceras intimidantes contra propiedades de funcionarios vinculados al Ministerio Público de la Acusación (MPA) y del Poder Judicial.

La pena recayó en Fabián Fernando Figueroa, afincado en el barrio Cabín 9 de Pérez, y el acuerdo fue presentado por los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, Matías Edery y David Carizza, por un lado; y los abogados Juan Manuel Cayón y Leonel lesari por el otro. La homologación del proceso estuvo a cargo del juez de primera instancia Rodolfo Enrique Zvala.

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Según la investigación, el condenado “prestó colaboración esencial para el atentado efectuado contra el Centro de Justicia Penal a la 0.12 del 3 de enero de 2020” poniendo a disposición de los atacantes un Audi Q3 patentes PPZ603 que “retiró de una casa ubicada en Los Aromos al 100 del barrio Cabín 9 a las 22” del día anterior. En ese vehículo, dicen los fiscales, Figueroa dio una vuelta manzana al CJP lo que quedó registrado por cámaras de videovigilancia y a la hora indicada lo hizo delante de una moto en la cual iban dos hombres que cubrían sus rostros con cascos y desde la cual se efectuaron al menos nueve detonaciones con un arma de fuego calibre 380 contra el frente del edificio judicial impactando tres de ellos en el muro de contención y seis en las puertas de ingreso que hay sobre calle Mitre.

En ese marco, la acusación sostiene que el imputado “espero a los ocupantes de la moto en el cruce de Entre Ríos y Gálvez donde el tirador descendió de la moto y se subió al vehículo conducido por Figueroa en el asiento del acompañante” mientras la moto escapaba hacia el sur, recorrido que quedó registrado en varias filmaciones.

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Al menos seis balazos impactaron en los cristales del CJP la madrugada del 3 de enero de 2020.

Al menos seis balazos impactaron en los cristales del CJP la madrugada del 3 de enero de 2020.

Esos disparos, dijeron los fiscales, “fueron efectuados con la intención de que las autoridades del Ministerio Publico de la Acusación cesen en sus investigaciones contra organizaciones delictivas de la ciudad y de influir en las decisiones de jueces respecto a las condiciones de detención de los miembros de las organizaciones”. También le achacaron a Figueroa “haber ocultado el Audi Q3 a sabiendas que los guarismos del motor se encontraban adulterados”.

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Para llegar a la acusación, los fiscales Edery y Carizza se apoyaron en testimonios de dos agentes policiales que la noche del ataque estaban custodiando el frente del CJP y que coincidieron en afirmar que los disparos partieron de una moto negra en la que iban dos hombres con cascos, que uno de ellos alcanzó a gritar “esta noche hay fiesta” antes de efectuar los disparos y que tras la balacera la moto huyó por calle Mitre hacia el norte.

También fue relevante el testimonio de un hombre que vive en situación de calle y que sostuvo que delante de donde él pasaba aquella noche, en la puerta del Hospital Italiano, paró un Chevrolet Corsa del cual bajaron dos hombres y, mientras el que manejaba hablaba por teléfono escuchó que decía “vamos a darle” y se volvió a subir al auto mientras el acompañante lo hacía en el asiento trasero derecho. Tras unos minutos en el lugar el vehículo se fue y a los pocos minutos el testigo escuchó ocho o nueve detonaciones de arma de fuego “que serían calibre 9 milímetros o 11.25”, lo que dijo conocer porque estuvo en la infantería de marina. “Después no escuché ni vi más nada hasta que empezaron a llegar los patrulleros”, agregó el hombre que pudo describir físicamente y por sus vestimentas a quienes iban en el auto además de agregar que delante de él “sacaron un arma cada uno del baúl, la cargaron y se la pusieron en la cintura”.

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A partir de los registros fílmicos que pudieron identificar los autos utilizados en el ataque, los efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) pudieron dar con una cochera de Cabín 9 donde hallaron el Audi Q3 utilizado por Figueroa en el ataque como auto puntero para relevar la zona y también para el escape de uno de los tiradores. El dueño del garaje allanado el 26 de enero de 2020 sostuvo que ese vehículo estuvo parado allí adentro todo un año sin ser usado y que recién fue sacado de allí el 24 de diciembre de 2020 por Fabián Figueroa y dos de sus hermanos. Desde ese momento el auto salió e ingresó varias veces. Asimismo, en una finca de Los Talas entre Los Cardenales y Las Acacias, del mismo barrio, hallaron el Chevrolet Corsa patente AC666LO en el que llegaron dos de los involucrados en la balacera además de la detención del ahora condenado Figueroa.

Respecto a este hombre, informes de inteligencia de la AIC establecieron que la denominada “Banda de los Figueroa” está involucrada en distintos hechos delictivos de la zona oeste de la ciudad y que para la misma operan “soldaditos tiratiros”, todo lo que fue refrendado con fotos, perfiles de Facebook, apodos y relaciones entre el acusado y sus cómplices.

En cuanto al bajo monto de la pena impuesta a Figueroa, los fiscales tuvieron en cuenta la falta de antecedentes penales con que contaba y “la existencia de un mínimo y un máximo dentro de la escala penal establecidos para un determinado delito, en este caso con la particularidad de tratarse de hechos en que se usan armas de fuego y que de acuerdo a la política criminal del MPA poseen una persecución especial en virtud del incremento de episodios que atentan contra la vida y la salud de los habitantes”.

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