Viernes 26 de Septiembre de 2008
Tres policías y cuatro civiles fueron detenidos en Santa Fe imputados de perpetrar una maniobra defraudatoria en perjuicio de varios bancos y mutuales mediante la gestión de créditos a nombre de terceros que después se declaraban en quiebra y pasaban a ser incobrables. En el marco de la investigación que lleva adelante la Dirección de Asuntos Internos y el juez de Instrucción Pedro Guevara, ayer se hicieron once allanamientos en los cuales se obtuvieron elementos que probarían la asociación ilícita en la que también participarían estudios jurídicos de la capital provincial. "Esto es sólo la punta de un iceberg. Estamos ante una de las mayores estafas en la historia de la provincia y la apresada es sólo una celula de las tantas que funcionan", confió un vocero de la pesquisa.
Según dio a conocer ayer el portal de noticias Notife.com, entre los policías detenidos hay una subcomisaria del área informática de la Unidad Regional I, un sargento y un suboficial de la Dirección de Asuntos Internos. En tanto, las principales entidades perjudicadas son el Nuevo Banco de Santa Fe, el Santander Río y el Francés, aunque se presume que habría otra decena de bancos y unas 40 mutuales afectadas.
La investigación se inició en febrero y, de acuerdo a la investigación, el ardid era básico para este tipo de estafas. Los policías involucrados contactaban a personas con recibos de sueldo, particularmente otros agentes de la fuerza a cuyos datos accedían desde el área informática en la que trabajaba la subcomisaria imputada, y los hacían pasear por la ciudad para gestionar hasta cinco créditos en distintos bancos. Parte del dinero iba a las arcas de la banda y sólo un porcentaje mínimo quedaba en el bolsillo de quien gestionaba el préstamo.
Nadie pagaba. Así las cosas, el solicitante se presentaba en quiebra y caía en la categoría de incobrable, por lo que la misma banda lo contactaba con estudios jurídicos que realizaban las gestiones de rigor y limpiaban sus recibos de sueldo.
Además, los estafadores se aprovechaban de la documentación de los solicitantes para falsificar recibos de sueldo y DNI y de esa manera sacar créditos con papeles adulterados. En este orden, fuentes de la pesquisa dijeron que se comprobó la falsificación de firmas e identidades de varias personas.
Hasta anoche no estaba claro desde cuando operaba la banda y tampoco el monto de la estafa, aunque se especula en una cifra con varios ceros.
En cuanto a los allanamientos de ayer, los pesquisas estuvieron en las cuevas donde se tejían los mecanismos de fraude contra las entidades, algo que no podría haberse realizado si no existiera "cierta impunidad y controles relajados del propio sistema financiero".
Lo que ayer también trascendió es que serían unos 50 los policías involucrados en estas maniobras, con diferentes responsabilidades y que además habría efectivos del Servicio Penitenciario alcanzados por la investigación.