Domingo 22 de Febrero de 2009
Un hombre de 75 años que había recibido una feroz golpiza el miércoles a la madrugada en su casa de Villa Gobernador Gálvez falleció el viernes a la noche en el sanatorio donde estaba internado. Pocas horas después, en la delegación Santa Fe de una ONG dedicada al tratamiento y recuperación de personas adictas a las drogas, la policía detuvo un muchacho de 23 años como presunto autor del homicidio.
Idelfonso Antonio García, tal el nombre de la víctima, murió cerca de las 22 del viernes en el sanatorio Saladillo, de Arijón al 100, en la zona sur de Rosario. Allí había sido internado luego de que sus familiares lo hallaran brutalmente golpeado en la cabeza en el interior de su casa ubicada en Santiago del Estero y San Juan, en Villa Gobernador Gálvez.
Eso ocurrió el miércoles a la madrugada. García estaba sentado en el piso, al lado de la cama, sin conocimiento y con la cabeza bañada en sangre. Los médicos policiales estimaron que serían dos los palazos que le habían partido el cráneo. Ese dato se confirmará tras al autopsia que se realizaba ayer. En el lugar la policía incautó un palo de unos 60 centímetros de largo por 5 de diámetro, que habría sido utilizado como arma.
Robo descartado. De arranque, los investigadores de la Brigada de Homicidios y de la seccional 25ª descartaron que la agresión se haya producido en el marco de un intento de robo. No había signos de pelea en la casa y ninguna cerradura había sido violentada. Tampoco se probó que faltaran objetos de valor o dinero. La punta que siguieron los pesquisas la brindó Rocío, una chica de 19 años que reside con sus dos hermanas y dos pequeños sobrinos en una casa que le alquilaban a García y que está situada en la parte trasera del inmueble donde vivía el anciano.
Las jóvenes habían llegado a esa propiedad el 26 de enero pasado y pagaban en concepto de renta unos 200 pesos. Las dos viviendas comparten un patio de 5 por 5 metros custodiado por dos perros. La noche en que se produjo la agresión, las mascotas no habían ladrado.
La joven le contó a los detectives que la madrugada del miércoles, como a las 4, llegó hasta ese lugar su ex pareja, que tiene 23 años. Según su testimonio, el muchacho estaba borracho y le reclamó en forma intempestiva ver a su hijo de 2 años. De acuerdo a esta versión, la muchacha se habría negado y entonces el joven le habría advertido: "Entonces voy a hacer cargar al viejo". Tras lo cual se dirigió hacia la vivienda de García.
Ese repentino ataque de furia hacia García parece tener explicación, según deslizaron los investigadores. De acuerdo a lo que contaron algunos testigos y hasta las propias inquilinas, el hombre asesinado solía ser atrevido con las mujeres. Así habría intentado en algunas ocasiones acercarse, aunque de manera no violenta, a Rocío.
Minutos después de aquella advertencia de su ex, la chica escuchó un golpe "seco" y vio salir corriendo al muchacho que agarró una bicicleta y desapareció.
La búsqueda. Con esos datos, efectivos de Homicidios se presentaron el viernes con una orden de allanamiento en la casa del sospechoso, en Caseros al 1700. El procedimiento fue negativo porque el joven buscado no estaba allí. Pero poco después los investigadores pudieron ubicar a la madre del muchacho. La mujer contó que su hijo es adicto a las drogas y que estaba cumpliendo con un tratamiento en la organización Remar, de Buenos Aires al 1400 de Rosario.
En esa institución dijeron a los pesquisas que el joven había viajado por su propia voluntad y en ómnibus para alojarse en la delegación Santa Fe de esa entidad, ubicada en calle Roque Sáenz Peña al 2500.
"Se hicieron las averiguaciones pertinentes y así se confirmó que este muchacho estaba en el Remar de Santa Fe. Con la premura del caso para que no se escape se tramitaron exhortos judiciales y pedido de colaboración a la brigada de Homicidios de la Unidad Regional I y ayer se lo detuvo en ese lugar", consignó un investigador rosarino.
El sospechoso fue identificado como Luis R. quien quedó demorado en Santa Fe. Mañana será trasladado a Rosario y el martes ya estaría en condiciones de declarar ante la jueza de Instrucción Mónica Lamperti, quien está a cargo de la investigación del crimen.
Con relación a Luis R., los voceros consultados dijeron que posee antecedentes penales por delitos contra la propiedad y las personas. "Parece que García le arrastraba el ala a Rocío y este muchacho estaba al tanto de eso. Creemos que tal vez de allí venía la bronca", opinó un vocero de Homicidios al intentar buscar un móvil del brutal crimen.