Cayó un sospechoso por el brutal crimen de un joven al que le pegaron 32 balazos
Si bien no trascendió su identidad, se supo que es argentino y se encuentra detenido e incomunicado a disposición de la justicia federal

Viernes 01 de Octubre de 2021

La Agencia de Control Policial (ACP) detuvo a un sospechoso por el crimen de Julián Manuel Zanier, el joven de 23 años que le pegaron 32 balazos de los 69 que dispararon este jueves a la madrugada en un pasillo del populoso barrio Nuevo Alberdi, en la zona norte de Rosario.

El allanamiento se llevó adelante en una casa ubicada en 27 de Febrero donde habitaría el sospechoso y su pareja. En esa misma vivienda también secuestraron mas de 1 kilo y 600 gramos de cocaína distribuidos en distintos paquetes; balanzas de precisión con la que fraccionaban la droga; más de $800 mil; armas de fuego, municiones y material balístico y teléfonos celulares.

Si bien no trascendió su identidad, se supo que es argentino y se encuentra detenido e incomunicado a disposición de la justicia federal.

El crimen de Zanier fue perpetrado este jueves alrededor de las 5.30 de la mañana en Fontana al 3100 cuando entre cuatro y cinco sospechosos irrumpieron en su casa ataviados con ropa similar al uniforme policial, al grito de "¡policía, policía, al piso!"

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Inmediatamente le descargaron alrededor de 69 disparos, de los cuales 32 dieron en el cuerpo del muchacho y le provocaron la muerte prácticamente en el acto. Por entonces ya se desplazaba en silla de ruedas a raíz de un disparo que le había afectado la médula ósea en otro hecho delictivo que había estado implicado. Zanier vivía con su pareja y un hijo de 4 años.

Además de Zanier, en el lugar resultó herido de 4 impactos de bala un joven que estaba en la casa. Sin embargo, la mayor parte de los disparos estaban reservados para Zanier, quien tenía 7 impactos en la cabeza de los 32 que le perforaron el cuerpo.

En la vivienda, los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) secuestraron 69 vainas servidas de calibre 9 milímetros que estaban diseminadas entre el interior de la casa y el pasillo de la humilde barriada, lo cual indica que los agresores se fueron a lo tiros. En tanto, en la casa donde vivía Zanier se secuestró una pistola calibre 380 con el cargador lleno y una caja de municiones.

Intervino en la investigación la ACP a raíz de que los agresores estaban vestidos con ropa similar al uniforme policial.