Domingo 12 de Julio de 2020
En 34 allanamientos realizados ayer en la zona noroeste de la ciudad fueron detenidas once personas a las que se acusa de integrar una violenta banda dedicada al narcomenudeo, la usurpación de viviendas y la posible comisión de homicidios. Entre los apresados están Tania Beatriz R., una joven considerada líder de la gavilla; y Carolina Laura A., una empleada de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario.
El operativo tendiente a debaratar la banda de Tania R., nombrada en numerosas crónicas policiales por hechos violentos ocurridos en los últimos años, estuvieron a cargo de agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) santafesina bajó órdenes de la fiscal Valeria Haurigot; y efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que respondían a una pesquisa llevada adelante por la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) de la Nación en coordinación con el fiscal federal Claudio Kishimoto y el juez federal Carlos Vera Barros.
Como resultado de las requisas se incautaron 27 teléfonos celulares, un cargador de pistola 9 milímetros, cuatro CPU, dos memorias externas, cuatro tablets, tres notebooks, un revólver, dos motos, una cámara de fotos digital, dos DVR y unos 350 mil pesos en efectivo además de unas 250 bochitas de cocaína y seis frascos con cogollos de marihuana. Asimismo, para sorpresa de los pesquisas, en una de las viviendas allanadas se encontró un chaleco antibalas, un correaje, una boina y una gorra, todos elementos pertenecientes al uniforme de la policía santafesina.
Para los pesquisas, ayer "quedó desbaratado el núcleo duro" de la banda de Tania R., una joven de 24 años que en noviembre de 2018 recibió una decena de balazos en las piernas cuando bajaba de su auto junto a su hijita de 3 años frente a su vivienda de Batlle al 4200, en Nuevo Alberdi, domicilio que ayer fue allanado. De ese lugar se la llevaron presa a disposición de la Justicia provincial, quien la buscaba por liderar una asociación ilícita, y también del fuero federal por infracción a la ley de drogas.
Los otros apresados fueron: Sharon Giuliana L., hermanastra de Tania y acusada de pertenecer a la asociación ilícita; José Armando C., acusado de abuso de armas, amenazas coactivas y asociación ilícita; Joel Jesús C., Samuel Daniel L. y Agostina Celeste J. por integrar la asociación ilícita; Brian O. (sobre quien pesaba un pedido de captura por homicidio); y Carolina Laura A., quien cayó en su casa de Timbúes al 2200 y figura en la planta de personal de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad. Para los pesquisas, esta mujer era una informante del grupo criminal y será acusada de violación de secreto. También fueron arrestados Beatriz G., Franco Matías Z. y Adrián Alejandro P.
Cambio de nombres
Para los investigadores, Tania R. es líder de un grupo con matriz familiar que comercializa drogas en quioscos de los barrios Cristalería, Casiano Casas, Fontanarrosa y la Zona Cero, incluso en Ybarlucea y Granadero Baigorria. Para ello el grupo actúa con violencia extrema y ha cometido varias usurpaciones de viviendas, ataques armados para intimidar a vecinos y hasta homicidios.
La banda de Tania R. estuvo ligada en los últimos tiempos a la disputa territorial que siguió a la caída de pesos pesados del negocio narco en la zona noroeste de Rosario como el asesinado empresario Luis Medina y su entonces socio, el condenado ladrón de autos y procesado por narcotráfico Esteban Lindor Alvarado. Esa trama incluía al también ejecutado Emanuel "Ema Pimpi" Sandoval, quien supo ser socio del apresado Hernán "Lichy" Romero, dueño de Nuevo Alberdi, para sostener con apoyo de Los Monos la guerra contra Marcelo "Coto" Medrano y Olga "La Tata" Medina.
En ese sentido, algunos pesquisas que conocen la dinámica del hampa en esa zona de la ciudad sostienen que Tania R. fue un peón clave de la banda de barrio Las Flores para garantizar el pago de peaje en todas las bocas de expendio del noroeste rosarino y que aprovechó eso para ocupar los lugares que otros jugadores fueron dejando al descubierto.