Policiales

Cayó al querer vender armas de gran calibre y robadas

Los muchachos no pudieron ir muy lejos y terminaron apresados y puestos a disposición de la Justicia. Se trata de Angel R., de 22 años; y Raúl G., de 18, según la identificación que dieron los uniformados.

Sábado 26 de Marzo de 2016

Personal de la Sección Inteligencia Zona Sur de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones al mando del subcomisario Alejandro Druetta secuestró una importante cantidad de armas de grueso calibre, presuntamente robadas en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán, en un operativo realizado en la zona oeste de la ciudad y cuando intentaron identificar a dos jóvenes.

   Ocurrió en inmediaciones de pasaje Tesla al 2000 (a la altura de Ituzaingó al 5300), cuando dos jóvenes que dialogaban entre sí, uno de ello sentado dentro de un Peugeot 307 negro con vidrios polarizados que tenía la puerta abierta, y el otro parado sobre un cantero, intentaron darse a la fuga al advertir la presencia de los móviles y del personal policial que llegó a la zona haciendo un patrullaje de rutina.

   No obstante, los muchachos no pudieron ir muy lejos y terminaron apresados y puestos a disposición de la Justicia. Se trata de Angel R., de 22 años; y Raúl G., de 18, según la identificación que dieron los uniformados.

   Pero la sorpresa de los policías se dio al requisar el auto y hallar en su interior, más precisamente en el baúl, armamento pesado. Así, desde la Dirección antinarcóticos se sostuvo que fueron secuestrados tres cohetes tipo granadas (tres para ser usados con fusiles FAL, otra preparada para ser disparada con un lanzacohetes y con punta perforante, y otra para fusil mauser antitanque). Además incautaron un fusil calibre 308 con mira telescópica, un revólver calibre 22, una pistola sin marca visible y varios cartuchos calibre 308 y 6.35, todos ellos producidos en la Fábrica Militar de Armas de Fray Luis Beltrán.

   Según los pesquisas, el armamento “estaba en perfecto estado para ser activado” y podría haber sido obetenido “en algún robo o escruche”. Aunque no descartaron que sea parte de lo robado últimamente a la fábrica militar de la vecina localidad y que se ha incorporado al mercado negro de armamentos que hay en la ciudad.

   Además, dijeron que quien tenía en el auto ese armamento “estaba tratando de venderlo para sacárselo de encima”. Lo cierto es que “cualquiera de esas granadas disparadas con un fusil FAL vuela un auto o un patrullero en marcha a 200 metros de distancia”, confió un vocero.
 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario