Lunes 02 de Noviembre de 2009
"¿Por qué no me devuelven el celular?", reclamó enérgica Pierina M. cuando al fin atendieron el teléfono que tres ladrones le habían sacado esa mañana tras inmovilizarla junto a su esposo y su nieto, golpearlos y atarlos para sustraer dinero de su casa de Correa. "Señora, detuvimos a los que se lo robaron", respondió al otro lado de la línea un policía que acababa de apresar a dos hermanos por la tenencia de un revólver y, por obra de ese oportuno llamado, descubrió que además estaban implicados en un asalto. A dos años de esa detención fruto del azar, ahora los hermanos deberán cumplir 19 y 21 años de cárcel por la pena de aquel robo sumada a condenas previas.
Esas son las penas unificadas que fijó la jueza de Sentencia Carina Lurati al finalizar el juicio contra Néstor Edgardo Ordóñez, de 28 años y sentenciado a 21 de cárcel, y su hermano menor Omar Adolfo, de 25, a quien le correspondieron en total 19 años de encierro. Como los dos registraban condenas anteriores fueron declarados reincidentes, lo que les impedirá acceder a la libertad condicional.
Seis años atrás uno de ellos, Adolfo, participó del fatal asalto a un local del barrio La Florida en el que un hermano de ambos murió abatido al enfrentarse con el hijo del dueño, mientras que un vecino fue herido de muerte cuando quiso impedir la fuga de los ladrones (ver aparte).
Los dos hermanos ahora condenados fueron detenidos en el barrio Empalme Graneros la tarde del 17 de septiembre de 2007. Los apresaron a dos cuadras de la comisaría 20ª cuando los policías buscaban a los autores de un reciente robo a un repartidor. A Néstor le secuestraron un revólver calibre 32 y a su hermano tres celulares y la réplica de un arma.