Viernes 19 de Junio de 2009
Buenos Aires- A 24 horas del fallo de Casación que lo condenó a prisión perpetua, Carlos Carrascosa quedó hoy detenido por el homicidio de su esposa María Marta García Belsunce y pasará el fin de semana tras las rejas, hasta que sus abogados defensores puedan ensayar un recurso de excarcelación.
Así lo aseguraron a DyN allegados de Carrascosa, que señalaron que “ya no se puede hacer nada hasta el próximo lunes”, cuando la defensa sea formalmente notificada de la disposición firmada hoy por el Tribunal Oral Criminal 6, acatando una orden superior.
Recién el lunes, la defensa de Carrascosa presentaría un recurso de habeas corpus para que la Cámara Penal de San Isidro resuelva en forma inminente si libera al viudo.
Precisamente, el fallo del Tribunal de Casación bonaerense en donde se lo condenaba a perpetua por el homicidio no ordenaba la inmediata detención del viudo, pero esta mañana el fiscal Diego Molina Pico, que había sustanciado la investigación, se presentó ante el tribunal que llevó adelante el juicio para exigir el arresto del condenado.
En su razonamiento, Molina Pico advirtió que si cuando el viudo fue condenado por encubrimiento fue detenido, ahora que pesa sobre sus hombros una sentencia por homicidio también deberían arrestarlo y enviarlo a prisión, señalaron las fuentes judiciales.
“Estoy absorbiendo la noticia y, la verdad, no puedo creer que después de seis meses de juicio que den vuelta esto así. No lo entiendo, 150 testigos... no lo entiendo”, había llegado a balbucear esta mañana Carrascosa, al romper el silencio.
A esa altura, Carrascosa no sabía que sus horas en libertad estaban contadas. Mientras sus defensores presentaban en los tribunales de La Plata un escrito para evitar que el fallo de Casación quedara firme, el fiscal Molina Pico pedía y conseguía que dos de los jueces que llevaron el juicio oral, María Etcheverry y Luis Rizzi, dispusieran el arresto.
Esta tarde una comisión policial llegó hasta el Barrio Náutico Centro Urbano Bahía de Escobar (CUBE), donde Carrascosa se fue a vivir en 2007 cuando fue excarcelado.
Una intensa guardia periodística se sorprendió ante la aparición de los patrulleros. Fue así que comenzó a especularse y finalmente trascendió que los uniformados de Escobar llegaban con la orden de detención contra el viudo.
Carrascosa estaba en la casa esperando junto a una prima y una sobrina, hablando por celular, cuando los policías ingresaron. Allí escuchó mansamente el acta de detención que le leyeron los uniformados.
“No se sorprendió, pero estaba muy abatido”, dijeron a DyN fuentes que
estuvieron presentes en la escena.
Con un pulóver negro y una camisa celeste, el viudo salió esposado de la unidad 80 de
CUBE, mientras un helicóptero de un canal de televisión captaba la escena.
Luego, en caravana, los autos cruzaron el puesto de control del predio, y fotógrafos,
camarógrafos y periodistas se abalanzaron sobre la camioneta Toyota doble cabina color bordó,
sin patente, donde habían sentado -en el asiento de atrás- a Carrascosa.
El ex agente de bolsa fue llevado a la comisaría 1ra. de Escobar y, apenas minutos
después de las 18, volvió a retirarse rumbo a la DDI de San Isidro.
Carrascosa se alojaría en esa unidad hasta que se defina algún establecimiento del Servicio Penitenciario Bonaerense donde llevarlo.
Fuentes judiciales especularon ante DyN que el viudo podría terminar en la cárcel de Escobar o en un nuevo centro de arresto ubicado sobre el Camino del Buen Ayre, en la zona norte del conurbano, pero hasta esta noche no se había tomado una resolución al respecto.
El lunes próximo, en tanto, la defensa se notificará de la resolución que dictó la detención de Carrascosa y pedirá su inmediata liberación.
El abogado Diego Ferrari, defensor del condenado, dijo a DyN que “lo más probable es que presentemos un recurso de habeas corpus, porque sería la forma de conseguir una respuesta lo más rápido posible”.
Así, sería la Cámara Penal de San Isidro la que tenga que resolver si corresponde o no ese pedido, mientras que se espera formalizar las apelaciones ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
El homicidio tuvo lugar en la tarde del domingo 27 de octubre de 2002 en la casa del lujoso country “Carmel”, de Pilar, donde vivían Carrascosa y su esposa María Marta, una socióloga de 50 años que era directiva de la asociación Missing Children.
El viudo y su entorno sostuvieron entonces que María Marta murió al patinar en la bañera y golpearse la cabeza con la grifería de la ducha.
Sin embargo, 50 días después el fiscal Molina Pico -que había estado en el velatorio- ordenó una autopsia que reveló que la mujer había recibido cinco balazos de revólver calibre 38 en la cabeza. Un sexto proyectil había sido tirado al inodoro por un grupo de familiares y amigos, según confiaron ellos mismos en la fiscalía, al considerarlo un “pituto” -sostén de estante- que no servía para nada, más allá de las sospechas que ya por entonces tenían varios de los presentes.
En los tribunales de San Isidro se espera además el juicio oral por encubrimiento contra el cuñado de la víctima Guillermo Bártoli; John y Constantino Hurtig -hermanastro y padrastro de María Marta-; Horacio García Belsunce (h), hermano de la víctima; el vecino Sergio Binello, el médico Juan Gauvry Gordon y la masajista Beatriz Michelini.