Miércoles 25 de Noviembre de 2009
María Graciela Dieser volvió a Rafaela el mismo viernes, poco después de notificarse en Venado Tuerto de su absolución en la sinuosa causa por la muerte de su hija Natalia. "Está contenida psicológicamente pero toda la difusión que ha tenido el caso en los últimos días ha provocado en ella un renacer del tema. Por eso no está bien", dijo ayer su abogado, Carlos Manera, a modo de explicació del porqué de la no exposición mediática de la mujer.
La ex esposa de Carlos Fraticelli recibió la absolución porque cuatro conjueces no avalaron la condena a prisión perpetua que le habían impuesto en mayo de 2002. Dos de ellos por considerar que la muerte de Natalia fue un suicidio. Otro por abstenerse de votar. El cuarto por el beneficio de la duda.
Sin embargo, un quinto miembro de la Cámara Penal venadense, Héctor Matías López, despegó del caso al ex juez Fraticelli pero confirmó la condena en contra de Dieser dispuesta hace siete años. "Es un voto que no tiene relevancia jurídica, representa una ínfima minoría, la menor de las minorías, uno sobre cinco. Sin embargo le ha provocado un profundo dolor a Graciela", agregó su defensor.
La razón es que, dice Manera, "no puede comprender que se le atribuya haberle hecho algún daño a Natalia, cuando ella la cuidó toda la vida por su retraso madurativo y por sus crisis epilépticas, y estuvo al lado de su hija durante meses en 1996 en el Hospital Garraham, cuando la nena estuvo a punto de perder la vida".
Sin sustento. Para el letrado, el voto del conjuez López "reproduce la hipótesis fuertemente preferida del homicidio, no tiene sustento en ninguna prueba directa, vuelve a basarse en indicios no concordantes, y agrega originalidades tales como un artículo del diario Clarín y un informe sobre violencia infantil de una autora mexicana, cuando no hay ninguna prueba de que Natalia haya sido jamás agredida por sus padres".
Graciela Dieser vive sola en Rafaela. "Está en un momento anímico complicado. Estuvo presa casi seis años y sometida a proceso durante nueve años y medio. Su hijo Franco vive lejos (en San Juan) y su familia se deshizo: se separó de su esposo y su hija ya no está", añadió Manera.
Tras conocerse la absolución, el defensor pidió como formalidad el cese de las medidas restrictivas que pesaban sobre Graciela Dieser. Esto implica la posibilidad de fijar domicilio donde desee sin notificar a la policía y que se levante la fianza que garantizó con su casa de Rufino para acceder a su libertad condicional en 2006.