Viernes 01 de Agosto de 2008
La Justicia requirió protección especial para dos internos de la cárcel de Piñero luego de que denunciaran haber recibido una propuesta para asesinar a Raúl Oscar Flores, el autor confeso del homicidio de Abel Beroiz, secretario general del Sindicato de Camioneros de Santa Fe.
A raíz de esta orden, los dos reclusos fueron trasladados a la cárcel de Riccheri y Zeballos. En tanto, Flores permanece en una celda de admisión del penal de Piñero, donde se encuentra aislado, sin contacto con otros internos.
El oficio fue emitido hace diez días por la jueza de Instrucción en feria, Mónica Lamperti, sobre la base de la denuncia de los internos, que refirieron haber sido tentados para quitarle la vida a Flores, quien reconoce haber efectuado los disparos que mataron a Beroiz en el garaje del ACA el 27 de noviembre pasado.
Al día siguiente de la recepción del oficio, confirmaron fuentes del caso, el Servicio Penitenciario trasladó a los denunciantes a la Unidad III.
Las amenazas contra Flores son tomadas muy en serio en Tribunales: el propio Flores adujo en su primera indagatoria, en marzo pasado, que reconocerse como autor del crimen era lo único que podía salvarlo, porque lo buscaban para matarlo, a fin de que no revelara quiénes participaron del diseño intelectual del homicidio
Por el crimen de Beroiz están detenidos también Ricardo Chiqui Bustos, de 34, sospechado de participar en las conversaciones previas al crimen; Julio César Jerez, de 36, que supuestamente contactó a Flores y los trasladó al lugar de los hechos y Juan Dell'Arciprete, de 53, también imputado por el diseño intelectual del hecho.