Jueves 05 de Marzo de 2009
Una de las cuatro causas en las que se imputa al oficial Juan José Raffo, quien por ese motivo fue pasado a disponibilidad y después denunció en Jefatura y públicamente la corrupción en el manejo de las cajas negras de recaudación policial, fue archivada por el juez Javier Beltramone "por no existir elementos serios y verosímiles" que la sustenten. De esta manera, el oficial tiene un peso menos sobre su espalda para avanzar con las denunciadas presentadas.
El 24 de febrero último, Raffo denunció ante el jefe de la Unidad Regional II y en la División Judiciales de Jefatura cómo se recaudaba ilegalmente en la fuerza. Y dio un listado con nombres y apellidos no sólo de quienes hacían los aportes sino también de los altos jefes que cobraban. Sin embargo, esa presentación fue desestimada por las más altas autoridades de la policía y del gobierno santafesino al entender que lo hacía por despecho tras ser pasado a disponibildad por su vinculación con cuatro causas abiertas a partir de acusaciones anónimas. Incluso, el mismo gobernador Hermes Binner, manifestó que "hay que dejar actuar a la Justicia" para saber cuánto hay de cierto.
Una de las cuatro causas contra Raffo era por incumplimiento de los deberes, tráfico de influencia y recepción de dádivas. Según voceros de la Dirección de Asuntos Internos, el oficial "intercedió para que Milton Damario, detenido y acusado por el crimen de una mujer ocurrido en barrio Tablada el último 31 de diciembre, recuperara la libertad de la comisaría 16ª".
Fue armada. Desde un primer momento Raffo dijo que "eso lo inventaron porque fueron los mismos jefes de la comisaría los que les habían pedido a los familiares de Damario 40 mil pesos para largarlo y cuando yo llegué les desbaraté la jugada".
La denuncia contra Raffo se presentó en enero en el juzgado de Roxana Bernardelli, quien derivó el expediente a su par Javier Beltramone porque él estaba de turno en la fecha del crimen. Ahora, el magistrado "desestima la misma in límine por la inexistencia clara y mínima de la dosis probatoria que toda denuncia debe requerir para que importe" y al considerar que es imposible "proyectar una investigación eficaz con las restricciones que importan las consideraciones de anónimos".
En la resolución, el juez tuvo en cuenta una declaración fundamental: la de Eduardo Carrillo, jefe de la seccional 16ª. El comisario dijo que fue él quien llevó adelante el sumario del caso y tomó declaración a Damario. Aseguró que Raffo estuvo en la comisaría la noche del crimen en su condición de secretario de la Inspección de Zona 3ª pero que lo hizo después de que Damario recuperara la libertad por disposición de la Justicia.
Así las cosas, el juez sostiene en su escrito que en la denuncia contra Raffo "no se advierte ningún canal serio y verosímil que admita continuar con una investigación cuyo origen es de carácter anónimo" y "además se advierte la inexistencia de elementos idóneos y verosímiles que tengan relación con el hecho objeto de investigación".