Lunes 10 de Noviembre de 2008
Los investigadores del crimen de María Esther Morlibo, la mujer de 51 años asesinada de un balazo en su auto el viernes a la noche, en Cerrito al 4100, están tras los pasos de un adolescente de 16 años. Para los pesquisas, es uno de los autores del atraco que sufrió una chica de 25 años, un momento antes del ataque a Morlilbo. Ayer a la mañana, la policía fue a buscarlo a su casa del barrio Municipal pero no lo encontró. Lo que sí hallaron son tres elementos que lo podrían vincular con los dos hechos: un revólver calibre 32 largo, una bicicleta y la ropa que supuestamente llevaba el chico cuando ocurrieron los dos episodios.
El Colo tiene 16 años y vive en un complejo de casas en Ituzaingó y el pasaje 1. Tiene prontuario abierto por robo. Los pesquisas están detrás del adolescente luego de que un informante lo vinculara con el suceso. Ayer a la mañana, efectivos de la comisaría 13ª allanaron la vivienda, pero no lo encontraron. Sus familiares dijeron que, desde el viernes, dejaron de verlo.
En el operativo, los policías secuestraron un revólver calibre 32 largo, una bicicleta playera de dos colores combinados: gris y roja, una remera y un short azul. Las pericias balísticas deberán determinar si el arma utilizada es la misma con la que ejecutaron a Morlibo. Los tres jóvenes que asaltaron a la chica iban en dos bicicletas.
En el allanamiento, los uniformados también detuvieron a dos hermanos del Colo. A uno de ellos lo conocen en el barrio como el Jorobado. Tiene 19 años y dos antecedentes por robo y hurto. El otro tiene 18 años. "Están demorados por la tenencia del arma", explicó un oficial de la comisaría 13ª que investiga el caso.
Hasta anoche, la policía no había localizado a testigos de alguna de las secuencias. Solamente contaban con el testimonio de una mujer que dijo haber visto a tres jóvenes que se movilizaban en dos bicicletas que merodearon por la zona unas seis horas antes del episodio.
Las secuencias. A las 22.30 del viernes, el partido de Rosario Central y Lanús, en el Gigante de Arroyito, había terminado. María Cecilia Torre, la hija de María Esther, trabaja en la sección Medicina Legal de la policía y ese día había sido convocada para cumplir funciones en la zona del estadio centralista. Morlibo quedó buscarla en auto por la comisaría 9ª para llevarla hasta su casa, ubicada en un Fonavi de Seguí y Rouillón.
La mujer manejaba un VW Gacel por Río de Janeiro al 2000, al norte. Voceros policiales señalaron que, segundos antes de que Morlibo pasara por allí, tres muchachos que iban en dos bicicletas emboscaron a María C., de 25 años, en el cruce con Cerrito, a la altura del 4100. Uno de los jóvenes exhibió un revólver y le arrebató la cartera y el teléfono celular. La chica fue asaltada en la ochava sureste.
Unos segundos después, la chica oyó el estampido de un arma de fuego y divisó el Volskwagen de Morlibo. El vehículo disminuyó la velocidad y se fue sobre la vereda, en la ochava noroeste. Asustada, María C. se tiró al suelo y sólo atinó a pedir ayuda a los ocupantes —una pareja y un muchacho y una chica— de una camioneta Ford F-100, de color azul claro, que pasaron por el lugar. "¿Querés que te llevemos a hacer la denuncia?, le preguntó a la chica el conductor."No, solamente esperen a que entre a mi casa", respondió la joven.