Policiales

Buscan desde el martes a un remisero que habría viajado a Córdoba y desapareció

Le aseguró a un amigo que tenía que llevar a cuatro pasajeros hasta esa ciudad. A las 10 del martes avisó que estaba volviendo. Después se le perdió el rastro

Viernes 15 de Octubre de 2010

El paradero de Norberto Manuel Ortolani, un chofer de 62 años que trabaja para una importante empresa de remises de la ciudad, era anoche un verdadero enigma. La medianoche del lunes le dijo a un amigo que iba a viajar a Córdoba con cuatro pasajeros y emprendió el camino a bordo del Chevrolet Corsa que solía manejar. La mañana del martes volvió a contactarse con su amigo. En un mensaje de texto le dijo: "Estoy viniendo. Paro a descansar. Estoy reventado". No precisó el lugar donde estaba y desde ese momento no hubo otro rastro de él.

Según dijo a este diario un vocero de la empresa para la cual trabaja Ortolani, de haber realizado el viaje a Córdoba el chofer actuó irregularmente ya que no se lo comunicó a la base de la remisería ni al dueño del vehículo. Y, en ese marco, el mismo martes la policía rosarina inició una investigación para localizar al chofer y se alertó a otras policías del país, pero hasta ayer nada se sabía acerca de la suerte del conductor.

Ortolani vive en una habitación alquilada en una casa de Perito Moreno 734, en Granadero Baigorria, que es propiedad de Alejandro Javier Agüero, el amigo con el cual mantuvo los últimos contactos.

De la plaza a la pieza.Agüero y Ortolani se conocieron unos seis años atrás cuando trabajaron en una remisería de la zona norte de Rosario. "Yo dejé de trabajar y no lo ví más. Unos seis meses atrás lo encontré nuevamente. Estaba durmiendo en la plaza Alberdi porque estaba desocupado y no podía seguir pagando un hotel", recordó Agüero ayer cuando recibió a La Capital en su casa.

Conmovido por la situación que atravesaba Ortolani, Agüero lo alojó en su vivienda y lo contactó con Claudio Luis Molina, el propietario de un Chevrolet Corsa II de color gris, patente HAN150, que trabaja para una remisería rosarina. Desde entonces, el chofer desaparecido comenzó a cubrir el turno noche en ese vehículo. El lunes a las 18 tomó servicio y realizó tres viajes. Pero tres horas después desconectó el GPS y regresó a la propiedad de Granadero Baigorria.

A medianoche, Ortolani le dijo al dueño de casa y a su esposa que debía buscar en Funes a cuatro pasajeros y llevarlos a Córdoba. Recogió dos camisas y una chomba y se marchó con la recauación del fin de semana largo que no había rendido.

El primer contacto que tuvo Ortolani con sus allegados fue a las 3 de la mañana del martes cuando le envió un mensaje de texto al compañero que debía relevarlo a las 5. Le anunció que había conseguido un viaje a Córdoba con gente "que había perdido un micro en la terminal de ómnibus", comentó un vocero de la remisería.

Tres horas después, se contactó a través de otro mensaje con la esposa de Agüero. "Ya hice el viaje. Todo bien. Pego la vuelta". Y a las 10 del martes envió el último mensaje. Le dijo a Agüero que se detendría en la ruta para descansar en su viaje de retorno. Ocho horas después, el amigo del chofer comenzó a inquietarse ante la demora. Primero habló con el compañero del conductor y después con el dueño del vehículo, quien le dijo que "lo había llamado varias veces al celular. La primera vez (el aparato) sonó y después estaba apagado", recordó Agüero.

A las 23 del martes, Agüero y Molina fueron a la comisaría 24ª de Granadero Baigorria y denunciaron lo que ocurría y el juez de Instrucción Nº11, Hernán Postma, derivó la pesquisa a la sección Seguridad Personal de la Unidad Regional II. Hasta ayer los investigadores tropezaban con la falta de una foto con la cual identificar al chofer por lo que la solicitaron a la Dirección de Tránsito de Venado Tuerto, donde Ortolani gestionó el carné de conductor. Sólo saben que mide 1,65 metro, tiene cabello castaño, con bigote y barba entrecanos, cutis trigueño y contextura delgada.

Está solo. De acuerdo a Agüero, su compañero estuvo casado en dos oportunidades. Su primera esposa vive en Holanda con un hijo de la pareja y la segunda mujer está radicada en la localidad bonaerense de Tres Arroyos con otra hija. Además tiene una hermana en Bahía Blanca con la que "no tiene relación". Según el hombre, a Ortolani "le gustan los juegos de azar" y frecuentaba el casino de Victoria.

El amigo también contó que unos meses atrás el chofer desaparecido había sido asaltado mientras manejaba por la avenida Circunvalación. "Le tiraron un piedrazo, le rompieron el parabrisas y le robaron la recaudación", comentó. Hasta anoche, el paradero del remisero era un misterio.

 

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