Miércoles 28 de Abril de 2010
El asesinato a balazos de Walter Torrén el sábado pasado marcó el inicio de otro fin de semana a sangre y fuego en los confines de los barrios Toba y Moderno, en la zona sudoeste. Pero la gresca que terminó con el crimen del hermano del ex jugador de Newell"s Old Boys, actualmente en Cerro Porteño de Paraguay, en una canchita de fútbol de Magallanes y Aborígenes Argentinos no fue la única. Menos de 24 horas más tarde, sobre la misma precaria gramilla un hombre de 33 años recibió dos balazos y terminó internado grave en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Los pesquisas tratan de establecer si estos hechos están vinculados o se trata de ataques aislados.
El sábado a las 17.30 Walter Torrén estaba al costado de la canchita de fútbol ubicada en Aborígenes Argentinos y Qompi, nombre aborigen con el que se conoce a esa altura a la calle Magallanes. Sobre la empobrecida gramilla se jugaba el torneo anual de fútbol abierto que organiza la comunidad Toba y que este año reunió a 49 equipos a 200 pesos por cada uno. El torneo comenzó el viernes y debía finalizar el domingo. Sobre uno de los laterales de la canchita se pueden visualizar precarias viviendas.
Sangre en la cancha. Pero el asesinato de Torrén, poco después de las 17.30, marcó la suspensión de la competencia en la que intervenían equipos tobas y criollos. Los investigadores tratan de establecer por qué Torrén y un hombre de su misma edad, identificado como Omar L., se trenzaron a golpes de puño al costado del reducto. A pura piña se metieron en medio del partido, que era presenciado por no menos de 50 personas.
Cuentan que Torrén se imponía cómodo en el combate cuando de una casa aledaña, ubicada casi sobre la mitad del campo, un hombre apodado Tata salió empuñando un arma. Y al ver que Omar L. llevaba las de perder, ingresó a la cancha y disparó contra Torrén. El balazo de bajo calibre le ingresó por el omoplato izquierdo y lo mató.
Hubo un desbande generalizado. Al apodado Tata cuentan que lo evacuaron en un auto. Pero la muerte quedó rondando la canchita y el domingo, mientras los familiares de Torrén lloraban su homicidio, el dueño de la casa de donde salió Tata recibió dos balazos: uno en el abdomen y otro en el antebrazo izquierdo. Aldo Arce, como fue identificado este hombre de 32 años, fue llevado al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde quedó internado en grave estado. Los pesquisas consultados agregaron que está asistido por un respirador artificial.
En primer momento se denunció que Arce había sido herido sobre el mediodía en bulevar Seguí y Rouillón para robarle la moto. Posteriormente se comprobó, en base a testimonios de los vecinos, que a Arce lo habían atacado frente a su vivienda, sobre una de las áreas grandes de la canchita de fútbol.
Un silencio tenso. "Los Torrén no están. Andan por ahí. Le pido que por favor no me pregunte nada porque esto es un quilombo monumental y no quiero tener problemas con nadie". Una vecina de Liniers al 4300, en barrio Moderno, la cuadra donde vivía Walter Torrén marcó la constante del vecindario.
Walter Torrén tenía 32 años, prontuario abierto y una condena a seis años de prisión que pagó en la cárcel de Coronda, según confiaron fuentes de investigación de su homicidio. Tanto Torren como Omar L., el apodado Tata, cuentan con antecedentes policiales. Todos se conocían entre sí.
En la casa de la familia Torren podía verse un carrito de venta de choripán y hamburguesas que varios vecinos aseguran que trabajó en la canchita atendió por Walter. Otros vecinos comentaron que Miguel Torren, el zaguero central de Cerro Porteño, llegó a las 19 a visitar a su familia proveniente de Asunción de Paraguay.
Eso fue una hora después de que su hermano hubiera sido asesinado. Ayer se realizó un allanamiento para dar con el apodado Tata en una vivienda de calle Riobamba al 4600 con resultado negativo. En el lugar se secuestraron una carabina calibre 22 y una pistola calibre 9 milímetros, que serán peritadas aunque en principio no tendrían relación con el crimen.
El futbolista
Miguel Torrén, hermano del joven asesinado el sábado, nació en 1988 en Villa Constitución. Es zaguero central. Debutó en Newell’s en 2005 y jugó en el club del Parque hasta 2007 cuando pasó a Cerro Porteño de Asunción donde está actualmente. Como juvenil integró los planteles de la selección sub 17 y de la sub 20 que fue al Preolímpico de Paraguay.