Viernes 07 de Agosto de 2009
Córdoba- Alejandro Bertotti, el ex basquetbolista acusado de asesinar a puñaladas a su esposa embarazada de seis meses, negó hoy los cargos que se le imputan, tras lo cual se abstuvo de declarar ante la Justicia que lo citó a indagatoria.
“Ha negado el hecho y se ha abstenido de declarar”, dijo el fiscal del caso, Bernardo Alberione, luego de dar cumplimiento al trámite procesal en los tribunales de la ciudad cordobesa de San Francisco, a 210 kilómetros al noreste de la capital provincial.
Alberione había fijado para hoy la indagatoria del ex deportista y kinesiólogo, de 35 años, detenido bajo sospecha de haber asesinado a puñaladas a su esposa, Natalia Vercesi, de 26, el 8 de julio pasado en la casa que ambos compartían con su hijo de 5 años.
El acusado fue trasladado a la fiscalía alrededor de las 9.30 y, tras un rápido trámite, se retiró cerca de las 10 junto a sus abogados defensores, Pablo Bianchi y Rubén Caffarata, quienes ayer habían adelantado que Bertotti se negaría a declarar.
El fiscal Alberione dijo que al acusado se le leyeron algunas de las pruebas en su contra y que una copia del expediente fue entregada a sus defensores para que lo estudien detenidamente.
“Les daremos todo el tiempo para que fijen su estrategia. No hay tiempos perentorios”, remarcó el fiscal.
Alberione admitió en su breve contacto con la prensa que “no hay prueba determinante o concluyente” contra Bertotti, sino “un conjunto de pruebas que establecen su vinculación con el hecho investigado”, por lo que fue imputado por homicidio calificado.
Sobre el estado anímico del ex basquetbolista, Alberione dijo que lo encontró “tranquilo, sereno”.
“Escuchó la imputación y, haciendo uso de sus derechos, se abstuvo de declarar”, expresó el fiscal.
La negativa a declarar de Bertotti había sido anticipada por el codefensor Bianchi, quien explicó que antes querían tener acceso al expediente “para estudiar la acusación”.
“Sería un poco imprudente que prestara declaración en esta primera oportunidad. El puede declarar o ampliar la declaración durante el proceso, en cualquier momento”, razonó el abogado.
El defensor dijo que además el estado emocional del viudo es “muy malo. Está angustiado. Con él no podemos tener un diálogo continuo, comienza a hablar y se larga a llorar. Se nos hace muy difícil tener un diálogo con él”, detalló.
El crimen de la joven embarazada fue cometido la noche del 8 de julio pasado cuando ella y Bertotti llegaban a su casa de San Francisco.
Fue Berotti quien llamó a la policía para denunciar que su esposa había sido asesinada por dos delincuentes encapuchados que, con intenciones de robo, ingresaron al domicilio familiar.
Esa versión inicial fue con los días desvirtuada por la investigación encabezada por el fiscal y tuvo un vuelco fundamental cuando se presentó ante la Justicia un joven llamado Leandro Forti (19), quien acusó a Bertotti de haberle pagado para que golpeara a su esposa.
Aunque Forti aseguró que fue contratado para golpear a Natalia con fines intimidatorios pero no para matarla, Alberione lo imputó como presunto autor de “homicidio en ocasión de robo”.
Posteriormente, el fiscal ordenó la detención del viudo y lo acusó de homicidio agravado por el vínculo y alevosía, delito que el Código Penal castiga con la pena de prisión perpetua.
Las sospechas de los pesquisas radican en que el ataque pudo estar motivado en celos del acusado hacia su esposa, dijeron fuentes vinculadas a la pesquisa. (Télam)