Barreda quiere evitar molestias a sus vecinos
Así lo hizo saber a través de sus abogados el primer día en que disfrutó del arresto domiciliario

Domingo 25 de Mayo de 2008

Buenos Aires.— "A mí me da lo mismo. Es una persona más y yo miedo no le tengo". Así se expresaba ayer una vecina que vive enfrente del edificio porteño en el cual desde la noche del viernes el odontólogo Ricardo Barreda empezó a cumplir su arresto domiciliario. La mujer, curiosa como muchos en la cuadra, sostuvo también: "Nosotros no estamos para juzgarlo, está Dios para eso, y hay que ver lo que vivió ese señor para llegar a hacer lo que hizo".

Tras pasar 15 años y medio en prisión condenado a reclusión perpetua por asesinar en 1992 a su esposa, su suegra y sus dos hijas, Barreda recibió el beneficio del arresto domiciliario la tarde del viernes debido a que tiene más de 70 años y siempre tuvo muy buena conducta tras las rejas. Entonces fue trasladado a la casa que en el barrio porteño de Belgrano tiene su nueva pareja, Berta Pochi André, quien se constituyó en su garante ante la Justicia.

No quiere molestar.Según contaron sus abogados, antes de salir de la cárcel Barreda preparó con meticulosidad cuatro bolsos con ropa y guardó en dos cajas de cartón otras pertenencias. Además, señalaron que el odontólogo "está contento y quiere descomprimir la situación".

En ese orden, el abogado Eduardo Gutiérrez dijo que su defendido "pidió moderación a todos los medios para concretar su traslado de manera normal y que no implique molestias para terceros".

Pese a que los días previos a la llegada del hombre al barrio algunos vecinos se mostraron "molestos", ayer no hubo ninguna protesta frente a la casa e incluso se taparon con pintura negra algunos insultos que habían sido escritos contra el dentista además de quitarse los pasacalles colgados en alusión a él ya que "nadie quiere que el odontólogo viva una situación tensa".

Respecto de la novia del dentista, una vecina afirmó a periodistas de la agencia Télam que "es muy apreciada en el barrio porque es una persona muy servicial y muy solidaria".

El beneficio. El arresto domiciliario le fue concedido a Barreda por la Sala I de la Cámara Penal de La Plata tras evaluar los informes psicológicos positivos elaborados por profesionales del Servicio Penitenciario Bonaerense que lo entrevistaron en los últimos días en prisión.

Según explicaron fuentes judiciales, Barreda no podrá salir bajo ningún concepto del departamento de André, ni siquiera al pasillo del edificio, y además deberá continuar con el tratamiento psicológico que llevaba adelante en el penal.

Pedido en estudio. Pese a que la Cámara ya concedió el arresto domiciliario, aún está pendiente de resolución un recurso presentado ante la Suprema Corte de Justicia por el fiscal del Tribunal de Casación, Carlos Altuve, para que se revoque el beneficio. En caso de que la Justicia se pronuncie a favor del reclamo, el odontólogo podría volver a prisión por otros cuatro años. Es que recién en 2012 estaría en condiciones de acceder a la libertad condicional.

Barreda se encontraba detenido desde el 15 de noviembre de 1992 cuando asesinó a escopetazos a su esposa, su suegra y sus dos hijas en la casona en la que vivían en la calle 48 entre 11 y 12, en pleno centro de La Plata. Tras un juicio oral en el cual no se arrepintió de lo hecho y contó pormenores del maltrato al que era sometido por las mujeres de la casa, fue condenado a reclusión perpetua en 1995. 

Detonante

En el juicio oral Barreda contó que el 15 de noviembre de 1992, tras almorzar, le dijo a su esposa que iba a limpiar las telas de araña de la puerta de entrada y ella le respondió: "Andá a limpiar que los trabajos de conchita son los que mejor te quedan, es para lo que más servís". Entonces fue hasta el garaje, tomó la escopeta y desató la masacre. (Télam)