Martes 25 de Enero de 2011
La Plata.— Después de un tumultuoso traslado desde su vivienda, donde les sacó la lengua a los periodistas, el odontólogo Ricardo Barreda ratificó ayer ante el juez platense Raúl Dalto que salió sin autorización judicial de su casa del barrio porteño de Belgrano, donde cumple arresto domiciliario por cuádruple homicidio, para dirigirse de “urgencia” a una farmacia tras sufrir una “descompensación”.
Así lo indicó su abogado defensor, Eduardo Gutiérrez, que precisó a la prensa que el dentista condenado a reclusión perpetua por el asesinato de su esposa, sus dos hijas y su suegra “dio un fiel relato de lo que sucedió” ante el juez Dalto.
El letrado reveló, además, que las pericias psiquiátricas a las que fue sometido Barreda la pasada semana “fueron positivas”, por lo que estimó que la Cámara Penal podría hacer lugar en breve al pedido elevado de “libertad condicional”.
Tras declarar durante una hora ante el juez Dalto, el odontólogo se retiró del edificio de los tribunales platenses por una salida lateral rumbo a su domicilio del barrio de Belgrano, escoltado por personal penitenciario y sin realizar declaraciones a la prensa.
El camarista lo citó a declarar luego de que fue filmado por un canal de televisión el lunes 17 cuando caminaba por las calles de Belgrano con una bolsa de nailon en sus manos, a varios metros del edificio donde fijó residencia junto a su actual pareja.
Presión arterial. Su abogado explicó que durante la declaración “negó haber quebrantado el arresto domiciliario, dijo haber concurrido a una farmacia a tomarse la presión arterial ante una urgencia e informado posteriormente a la justicia”, como lo exige la prisión domiciliaria.
El odontólogo fue trasladado desde su vivienda del barrio de Belgrano, rodeada de periodistas que aguardaban su partida y a quienes optó por sacarles la lengua en gesto burlón y evitar responder a sus preguntas.
Barreda fue condenado en 1995 a cadena perpetua por matar el 15 de noviembre de 1992 a escopetazos en su casa de La Plata a su esposa, Gladys McDonald, de 57 años, su suegra Elena Arreche, de 86 y sus hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24. (Télam)