Viernes 09 de Mayo de 2008
La Plata.- El odontólogo Ricardo Barreda, condenado a reclusión perpetua por asesinar a su familia, gozará la semana próxima del arresto domiciliario si son favorables los informes del Servicio Penitenciario y el socio ambiental que se le hará en el domicilio en el que cumplirá la condena. Hoy se llevó acabo una audiencia donde el odontólogo comunicó dónde y con quién vivirá.
Barreda, que en 1992 mató a escopetazos a su mujer, su suegra y sus dos hijas, fue trasladado hoy a los Tribunales penales de La Plata donde la Sala I de la Cámara Penal le informó los requisitos que debe cumplir para obtener el arresto domiciliario con el que lo benefició el Tribunal de Casación Penal.
“La audiencia de hoy fue a los fines de comunicarle a Barreda que se le había otorgado el arresto domiciliario y por eso le preguntamos si tenía dónde vivir y quién lo va a asistir y él nos dio esos datos que ahora tenemos que corroborar”, explicó el presidente de la Sala I, Luis Soria.
El magistrado detalló que además “se requerirá un informe socio-ambiental sobre el domicilio que fijó para cumplir la pena y uno al Servicio Penitenciario bonaerense para que determine cómo es su conducta intramuros”.
Adelantó que además, para el lunes la Cámara convocó a la mujer que sería la pareja del odontólogo y que vive en el barrio porteño de Belgrano, donde Barreda tiene previsto cumplir con el arresto domiciliario.
Aclaró que la Cámara “tiene que cumplir con lo que dice el Tribunal de Casación y que sólo se van a limitar a que el odontólogo cumpla con los requisitos que exige la ley”.
Soria, que integra la Sala I junto a María Oyhamburu y Ricardo Szelagowski, tiene la particularidad de ser el único integrante del Tribunal que condenó a Barreda en 1995 a la pena de reclusión perpetua.
Precisó que el arresto domiciliario “implica que no puede alejarse bajo ningún concepto de la vivienda que fijó para cumplir la pena” y descartó que se le imponga la denominada “tobillera magnética” para controlar sus movimientos.
Barreda fue trasladado a los tribunales esta mañana desde la cárcel de Gorina donde se encuentra alojado, a unos 15 kilómetros de La Plata, y permaneció ante los jueces por unos 10 minutos, según explicó su abogado defensor, Eduardo Gutiérrez.
Según el letrado, el múltiple homicida preguntó a los jueces si “el arresto se cumplimentaba directamente o debía aguardar algún tipo de informes” y graficó que luego “se retiró tranquilo” nuevamente al penal de Gorina.
Precisó que las diligencias solicitadas por la Cámara “podrían demorar unos días” por lo que estimó que la semana próxima el odontólogo podría pasar a cumplir la pena en el domicilio que se fije.
La resolución del Tribunal de Casación de otorgar el arresto domiciliario al cuádruple homicida debido a que tiene más de 70 años, su conducta “excelente” dentro del penal y el tiempo que lleva preso, generóá))oémica porque se trata de un condenado y no de una persona procesada.
Por eso, el fiscal del Tribunal de Casación Penal, Carlos Altuve, presentó hoy un recurso de revocatoria en el que solicitó se anule la medida y se mantenga a Barreda en prisión.
En su escrito, Altuve argumentó que el beneficio del arresto domiciliario “se otorga a los procesados y no a los condenados” y además cuestionó que la medida no había sido solicitada por la defensa del odontólogo.
Es que los abogados defensores habían pedido a Casación la excarcelación de Barreda, pero los magistrados consideraron que no estaban cumplidos los requisitos para acceder a ese beneficio y resolvieron otorgarle el arresto domiciliario.
“La defensa había pedido sólo la excarcelación, por lo que cuando se me dio la oportunidad de expedirme sólo lo hice por esa medida, no por el arresto domiciliario”, se quejó Altuve y consideró que al no dársele traslado de esa decisión el fallo de Casación “no tiene sustento legal”.
Para el fiscal, el Tribunal de Casación “sacó de la galera una medida de la cual no fui informado, por lo que ante la inminencia de la ejecución de ese beneficio, presenté el recurso de apelación”.
En tanto, para Eduardo Hortel, otro de los camaristas que condenó al odontólogo en 1995, “el arresto domiciliario para un condenado viola el principio de igualdad ante los otros detenidos que están en la misma situación”, aunque aclaró que no cree que Barreda vuelva a matar.
“Barreda es una personal normal, tiene que estar en una situación similar a la que tuvo para actuar con violencia. Se sentía una persona incomprendida por su familia”, graficó el ex magistrado.
Hortel y Soria fueron los dos jueces que en 1995 condenaron a reclusión perpetua a Barreda por el homicidio de su esposa, Gladys Mac Donall; su suegra, Elena Arreche; y sus dos hijas, Adriana y Cecilia, mientras que, en minoría, la tercera integrante de la Cámara, María Rosentok lo consideró inimputable. (Télam).-