Viernes 19 de Septiembre de 2008
La Plata.— Los tres policías bonaerenses, asesinados el año pasado en la planta transmisora del Ministerio de Seguridad, fueron víctimas de una banda mixta integrada por miembros de la fuerza y civiles dedicados a la venta de estupefacientes y armas. Esa es la principal hipótesis que sostienen los investigadores judiciales.
Esa línea de trabajo es la que sostiene el fiscal del caso, Marcelo Romero, y el juez de Garantías, César Melazo, que hizo lugar ayer a un pedido de 11 detenciones, de las cuales seis ya se cumplieron con un oficial de policía y cinco personas con antecedentes delictivos. Hasta ayer, los detenidos por el caso son el oficial Marcos Casetti y los civiles Pablo Cepeda, Héctor Blanco y Sergio Cecotti.
Ayer fueron capturados Juan Pablo Córdoba y Fabián Rivero todos imputados en la causa por el triple crimen. Según el requerimiento de detención, "existen elementos suficientes e indicios vehementes de que un grupo integrado por al menos 11 personas, entre ellas miembros de la policía bonaerense, se organizaron y programaron matar a los funcionarios" que custodiaban el predio de la planta transmisora.
Para el fiscal, "al menos cuatro personas se enfrentaron y mataron a los policías Rubén Vatalaro, Ricardo Torres Barboza y Pedro Díaz que custodiaban el lugar. Una fuente judicial señaló que Cepeda y Sergio Cecotti y el policía Casetti se declararon inocentes.