Policiales

Baleó a su marido al descubrir un mensaje en su celular

Fue en una casa de Villa G. Gálvez. El está internado grave. El texto descubría una supuesta infidelidad.  Ella avisó de lo ocurrido a un hijo, que vive en una casa contigua, y se marchó. La buscan.

Martes 24 de Julio de 2012

Un hombre de 46 años se debate entre la vida y la muerte internado en el hospital Provincial de Rosario. Tras una acalorada discusión su esposa, de 45 años, lo baleó el domingo por la noche en el estómago con un revólver calibre 32. Lo hizo tras revisar el teléfono celular de su pareja y encontrar un mensaje de texto de una tercera persona. Miguel F. está internado en la terapia intensiva del hospital Provincial asistido por un respirador artificial. Gabriela, de 45 años, está prófuga.

El hecho fue caratulado como tentativa de homicidio. Una figura que tiene el agravante del vínculo matrimonial por el hecho de que la pareja está legalmente casada.

Decepción y violencia. Miguel y Gabriela son un matrimonio de clase media. Están casados y residen en una casa San Lorenzo al 2600 de Villa Gobernador Gálvez. Tienen dos hijos. Uno de ellos construyó su vivienda en la parte trasera de la de sus padres y reside ahí.

De acuerdo a lo que trascendió de la investigación preliminar, el matrimonio había transitado varias crisis y una separación. El domingo por la noche, aproximadamente a las 20, Miguel regresó a su casa. Todo lo que ocurrió a partir de ese momento, puertas hacia adentro de la vivienda, es fruto de los testimonios que se aportaron a la investigación a cargo de la jueza de Instrucción, en feria, María Laura Sabatier.

De acuerdo a esos dichos dentro de la casa Gabriela esperaba sosteniendo en mano el celular de Miguel con un mensaje de texto de la bandeja de entrada abierto. La caja de Pandora, que según la mitología griega contenía todos los males que aquejaban a la humanidad, había sido abierta una vez más.

Qué decía el mensaje y cuál era su tenor se desconoce porque en la escena de la agresión no se encontró el teléfono móvil. Pero el contenido fue para Gabriela lo suficientemente hiriente como para hacerla estallar. El matrimonio fue discutiendo hacia el dormitorio de la casa y todo terminó con el estruendo generado por un balazo calibre 32. Miguel sintió el ardor del proyectil en el abdomen, levemente por debajo del esternón. Mientras el hombre se desplomaba en la cama matrimonial, Gabriela salió enfurecida hacia la parte trasera de su casa.

El aviso. Le golpeó la puerta a su hijo, le dijo que asistiera a su padre y desapareció. A Miguel lo llevaron al hospital Anselmo Gamen y de ahí, en ambulancia, al hospital Provincial, en Alem 1450.

"Lo recibimos alrededor de las 21. Ingresó con una herida de arma de fuego en la parte superior del abdomen, altamente descompensado, en shock hemodinámico. Ingresó directamente a quirófano y ya estaba cursando una coagulopatía (una hemorragia)", explicó ayer el director de ese centro asistencial, Pietro Belletich.

"El trabajo quirúrgico fue arduo y sólo se trató de estabilizarlo. Luego se lo subió a la sala de terapia intensiva donde permanece internado con asistencia mecánica respiratoria a la espera de que mejore para poder intervenirlo quirúrgicamente otra vez para corregir los problemas que provocó el proyectil en el abdomen", indicó el profesional.

"Durante la madrugada su estado fue inestable. Por la mañana mejoró pero ahora es reservado", indicó. Mientras Miguel se mantiene en terapia intensiva, Gabriela era buscada por la policía.

El arma en el domicilio

En la historia Miguel y Gabriela aparece una vez más la desafortunada presencia de un arma de fuego en una casa, manipulada por manos inexpertas, como ruta hacia el drama. El vistazo a un celular del cónyuge será motivo de polémica pero no es algo infrecuente. Puede inferirse si se valora que utilizando el motor de búsqueda de contenido en Internet Google y colocando las palabras “revisar”, “msn”, “celular” y “pareja” se accede a 29 millones de páginas para consultar.

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