Balearon a un supermercadista chino en nuevo hecho con señales mafiosas
En el barrio Díaz Velez de la ciudad de San Lorenzo los vecinos no dudan en afirmar que el suceso tiene el sello de la mafia china. Y la policía dice lo mismo. Pin Bie Lee, de 25 años, fue atacado a balazos cuando bajaba de un auto frente a la puerta del supermercado de su pareja, una ciudadana de origen oriental.

Jueves 24 de Julio de 2008

En el barrio Díaz Velez de la ciudad de San Lorenzo los vecinos no dudan en afirmar que el suceso tiene el sello de la mafia china. Y la policía dice lo mismo. Pin Bie Lee, de 25 años, fue atacado a balazos cuando bajaba de un auto frente a la puerta del supermercado de su pareja, una ciudadana de origen oriental. Salvó su vida de milagro y anoche estaba internado en un sanatorio de la vecina localidad, aparentemente fuera de peligro. Los investigadores señalaron que el episodio está vinculado con el crimen del propietario de otro súper de esa ciudad ocurrido hace tres meses (ver aparte).

  Pin Bie Lee es dueño de un supermercado en la ciudad de Carcarañá. También poseé un restaurante en Rosario, pero tiene residencia fijada en la Capital Federal. Su novia, Lin Chen, de 35 años, regentea el autoservicio La Rosa, que abrió sus puertas hace tres años en el cruce de San Martín y España, en la zona norte de San Lorenzo —a unos 500 metros del puente que conecta con Puerto General San Martín—, en un típico barrio de clase media.

  A las 9 de la noche del martes la pareja llegó al comercio en una camioneta Ford Eco Sport de color negro. La mujer se bajó y entró al local. Adentro sólo quedaban unos pocos clientes porque se acercaba el horario de cierre. Pin Bie Lee también descendió del rodado, pero apenas pudo recorrer unos pasos. Una ráfaga de balazos lo paralizó.

 

Desde una moto. Dos hombres con sus cabezas cubiertas por cascos y que se movilizaban en una moto Enduro dispararon cinco tiros con una pistola automática. Un proyectil perforó la mandíbula y otro el codo izquierdo del comerciante chino. Los otros tres balazos hicieron añicos los vidrios del auto.

  Los estampidos sobresaltaron a Lin Chen, que salió corriendo del súper. Entonces distinguió cómo los motociclistas escapaban a gran velocidad en dirección a Rosario y acudió en ayuda de su novio. Los disparos no lograron doblegar al comerciante. A pesar de estar herido, logró subirse a la camioneta y fue hasta el Instituto Médico Regional de San Lorenzo. Allí, los médicos lo operaron y le extrajeron el proyectil alojado en la mandíbula. Anoche su vida no corría peligro.

  En tanto, los investigadores desechaban ayer el robo como motivación del suceso y consideraban que estaba vinculado con un violento episodio ocurrido el 2 de abril pasado en otro supermercado de San Lorenzo, ubicado a unas diez cuadras del lugar donde se produjo el ataque del martes a la noche. En ese orden, un oficial se quejaba ayer por las dificultades con las que se debe enfrentar para investigar el caso. El primer obstáculo, según dijo, es la barrera idiomática: "Es muy difícil comunicarse con los chinos. No te dicen nada", se lamentó.

 

Mecánica repetida. Sin embargo, para los pesquisas no quedan dudas de que están frente a un crimen mafioso. Dos elementos así se lo indican: la mecánica del episodio, similar a la de otros ataques entre la comunidad oriental, y la inexistencia de robo. Lo que aún no saben es si antes de ser baleado, Bie Lee recibió intimidaciones. "Es un ajuste de cuentas, pero no sabemos si tiene que ver con la situación interna de los súper chinos, con su emplazamiento o con un régimen al que se deben sujetar para poder funcionar", explicó el vocero consultado.