Martes 06 de Octubre de 2009
Otra vez la mafia china atacó en Rosario. Y como siempre ha ocurrido, los investigadores se
enfrentan al hermetismo de la comunidad oriental y la barrera idiomática para poder desentrañar los
enigmas del nuevo caso. Ocurrió la noche del domingo en un restaurante de Mitre al 700, a metros de
la peatonal Córdoba, cuando autores desconocidos balearon salvajemente a un ciudadano chino de 41
años que cenaba en el lugar con un grupo de amigos de su comunidad. La víctima, oriunda de la
Capital Federal, recibió dos disparos y anoche estaba internada en estado delicado en un sanatorio
privado después de haber sido operado en el Hospital de Emergencias. En tanto, los pesquisas de la
seccional 2ª trataban de atar cabos para poder dar con su agresor, quien sería de la provincia de
Buenos Aires.
Todo ocurrió alrededor de las 23.30 en el restaurante y rotisería
Brillo, en Mitre 766. A esa hora, mientras en la calle había bastante tránsito, en el local estaba
la joven Hin Mei Xu, que tiene 18 años y trabaja como cajera; y dos mujeres argentinas (Angela y
Miriam) que habían iniciado las tareas de limpieza del lugar. Asimismo, en una de las mesas
compartían el final de una cena el dueño del restaurante, Li Zhin Jun, de 37 años, junto a cuatro
amigos.
Entró sin permiso. Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que la puerta de
El brillo se abrió intempestivamente e ingresó un hombre que sin prejuicio alguno se acercó a la
mesa, extrajo un arma de fuego y disparó a mansalva contra uno de los comensales, quien cayó
malherido ante la atónita mirada de sus compañeros y con dos balazos en el cuerpo: uno en la región
torácico-abdominal y otro en el antebrazo izquierdo.
Mientras los presentes trataban de auxiliar al herido, identificado como
Lin Guo Sun, de 41 años y afincado en la Capital Federal, el sicario salió a la carrera y aún no
está claro como desapareció del lugar, aunque todo hace presumir que se subió a algún vehículo que
lo aguardaba en las cercanías para fugar.
Alertada desde el mismo restaurante una ambulancia del Sies llegó al
local y llevó al hombre baleado al Heca. “El paciente fue operado y sometido a un drenaje ya
que presentaba lesiones en el páncreas, el colon y el estómago. Permanece en cuidados intensivos
con asistencia mecánica respiratoria y con pronostico reservado. Hay que esperar la evolución de
las próximas horas porque son heridas muy graves”, aseguró ayer el jefe de guardia del Heca.
Sin embargo, en horas de la tarde de ayer Lin Guo Sun fue trasladado a un sanatorio privado donde
se reponía.
Alto calibre. En tanto, agentes de la seccional 2ª que llegaron al local
encontraron en su primera inspección dos vainas de calibre 6.35 y un trozo de plomo que sería de
otro proyectil del mismo calibre, determinando así con qué pistola se perpetró el ataque.
Acerca de la motivación del hecho, para los pesquisas no hay dudas de
que “es un problema interno de la comunidad oriental, con un claro sello mafioso”. Y,
según pudieron determinar a partir de la declaración prestada por el único testigo que habla
español, “sería algo que víctima y víctimario arrastran por relaciones comerciales de Buenos
Aires”. No obstante, los investigadores se preguntan “¿por qué lo siguieron hasta
Rosario para ejecutarlo?”, algo que sólo podría responder algún entendido de los códigos
mafiosos orientales.