Domingo 27 de Febrero de 2011
Fue el cuarto asalto que sufrió la heladería de la cadena Grido ubicada en San Martín al 4400 en un mes. Y por poco no terminó en tragedia. Ayer a la tarde, y cuando el salón estaba lleno de clientes, un delincuente que empuñaba un arma de fuego irrumpió en el local y tras amenazar de muerte a la cajera, se trenzó en un forcejeo con otro empleado. En el medio de la pelea, el asaltante gatilló dos veces su arma. Un plomo impactó en un frezzer y otro hirió al trabajador en la ingle. En medio de la conmoción, otros compañeros de la víctima reaccionaron y lograron dominar al delincuente, que resultó ser un adolescente de 16 años. Después llegó la policía y lo detuvo.
El dramático episodio se produjo cerca de las 18. El ladrón llegó a pie hasta la puerta de la heladería que estaba cerrada con llave. Los propietarios del comercio contaron que con el de ayer ya son cuatro robos a mano armada, sumamente violentos, que ocurrieron en el local. Y que por ese motivo optaron por atender “a puerta cerrada”. Según contaron algunos testigos, el muchacho golpeó la puerta para que le abran como si fuera un cliente más. Pero en cuanto pudo poner un pie en el interior desenfundó un arma.
Al recuperar algo de serenidad después del mal trance vivido, la titular de la heladería, Evelyn Quercia, contó que el asaltante fue directamente hacia la cajera, le apuntó a la cabeza y le pidió el dinero de la recaudación. A esa altura de la tarde, con una avenida San Martín en pleno movimiento, el local estaba prácticamente lleno de gente. Al parecer, el asaltante no advirtió que había otros empleados que aprovecharon un instante de distracción para intentar desarmarlo.
Forcejeo y disparo. “Uno de los chicos manoteó el revólver y comenzó a forcejear con el ladrón. Entonces intervinieron otros empleados y el choro efectuó dos disparos. Una de las balas le dio a Lucas (el empleado), pero por suerte fue algo muy leve, casi un roce”, resumió la propietaria de la heladería.
Fuentes policiales identificaron al herido como Lucas Gaitán, de 19 años, quien tuvo que ser asistido en el Hospital Roque Sáenz Peña por una herida en la ingle, que por milagro sólo le causó una lesión muy leve.
“Al ladrón lo retuvieron entre varios que estaban en el negocio hasta que la policía se dignó a llegar, porque tardaron un montón. Nos cansamos de llamar”, comentó la comerciante.
“En un año y medio que llevamos aquí no nos pasó nada. Ahora, en un mes, nos asaltaron cuatro veces y siempre de la misma manera: ingresa uno armado y otro lo espera en moto en la esquina. Y siempre de tarde y noche: a las 4, a las 8, a las 11 y media y hoy (por ayer) a las 6 de la tarde. Me llama la atención porque por San Martín hay un millón de negocios y los últimos robos fueron en las tres heladerías Grido que están por acá”, agregó Quercia.
La llamativa sucesión de asaltos del que fue blanco el negocio hizo que Evelyn dispusiera una medida infrecuente para una heladería en época estival. Atender a puerta cerrada y abrir sólo cuando el cliente golpea el blindex. “Atendemos así, pero no es justo tener que trabajar de esa manera”, reseñó la mujer. l