Domingo 16 de Mayo de 2010
Ya venía en la semana muy mencionado el bar La Rosa, un espacio nocturno donde se ofrecen
espectáculos eróticos en la zona de Pichincha, por el pedido de una legisladora para que se
establezcan con claridad sus actividades. Y las cosas quedaron más revueltas después de un serio
incidente ocurrido ayer a la madrugada: tres suboficiales de la Armada Argentina que salían de allí
fueron perseguidos y atacados a balazos a la vuelta del local. Los atacantes corrieron tras ellos y
les dispararon deliberadamente de la cintura para abajo. Los tres marinos recibieron heridas en las
piernas, fueron hospitalizados y estaban fuera de peligro.
El buque que trajo a los suboficiales de la marina amarró en la estación
fluvial el viernes por la tarde. A la noche los tres hombres, que son oriundos de Buenos Aires,
salieron a divertirse. La Rosa Sexy Bar, ubicado Callao 125 bis, fue el tercer lugar por el que
pasaron para ponerle broche a la madrugada.
Discusión y corrida. La explicación del altercado no abunda en detalles. En la comisaría 7ª sólo
quedó apuntado lo ocurrido en trazos gruesos pero no sus detonantes. Los empleados de vigilancia de
La Rosa aseguran que no intervinieron en absoluto. A las seis de la mañana los tres marinos
salieron y fueron agredidos cerca de la puerta. Hubo una discusión con individuos no identificados
que escaló hasta que los tres visitantes corrieron por Callao y doblaron al llegar a Aristóbulo del
Valle.
Detrás de ellos se lanzaron varios hombres que al girar por la avenida
que corre paralela al parque Norte efectuaron disparos con pulso certero: apuntaron a las piernas
de los hombres que escapaban y les acertaron haciéndolos caer.
Dos de los suboficiales de la Armada fueron llevados en ambulancia al
Hospital Centenario en tanto que el restante fue al Hospital Provincial. Julio Eduardo Quiroz, de
34 años, y Adrián Pinto, de 26, tuvieron lesiones leves a raíz de los balazos. Más seria fue la
consecuencia para Gustavo Cisterna, de 32 años, quien sufrió fractura de la parte posterior del
fémur. Los tres estuvieron en condiciones de declarar y así lo hicieron: según el jefe de la
comisaría 7ª, comisario principal Sergio Roland, no dijeron nada valioso para aclarar lo ocurrido.
Los sumariantes de la seccional 7ª acudieron al lugar donde había una
aglomeración de personas y tomaron declaraciones a testigos de lo ocurrido: entrevistaron a
patovicas del bar, a vecinos y a un chofer de colectivo. Este último señaló que el grupo que
disparó huyó en un Ford Falcon blanco. Ni descripciones físicas, ni patente del auto, ni nada.
“Hablaron de gente que salió de un tumulto y no dieron referencias puntuales”, agregó
Roland.
En el lugar donde fueron heridos los marinos la policía recogió algunas
vainas servidas de armas de calibre 9 milímetros. El personal de la Armada tiene derecho a portar
armas pero no fuera de servicio. Los tres implicados en el incidente no iban armados. La policía
averiguó que antes de llegar a La Rosa habían estado en María, un boliche de Santa Fe y Presidente
Roca, y en Madame, en Francia y Brown. En este lugar, según fuentes de la Unidad Regional II, no
habrían admitido su ingreso.
Oscuro. Poco claro y sin nadie inclinado a dar detalles, el episodio iniciado en la puerta de La
Rosa tiene la aureola de los incidentes ocurridos en zona de boliches. Los tres suboficiales
baleados llegaron en el navío multipropósito ARA Ciudad de Rosario. Desde la comisaría 7ª
contactaron al responsable del barco, el capitán de corbeta Hernán García, para dar cuenta de lo
ocurrido y hacer averiguaciones sobre el personal herido.
Los disparos contra los tres hombres ocurrieron afuera pero este
altercado habría tenido origen en La Rosa. Esta semana se supo que la diputada provincial Alicia
Gutiérrez acudió a los Tribunales para que se investigue si en La Rosa se ofrecen servicios que no
condicen con la actividad para la que fue habilitado el local. La denuncia que presentó la
legisladora en el juzgado correccional a cargo de Héctor Núñez Cartelle requería que la Justicia
determine si allí se coacciona a mujeres para que ejerzan la prostitución, si hay menores o trata
de personas. l