Balearon el frente del Complejo Penitenciario de zona oeste
Ocurrió en la tarde de este domingo. El atacante habría efectuado cinco disparos y se dio a la fuga. No hubo víctimas.

Domingo 10 de Marzo de 2024

Atacantes balearon en la tarde de este domingo el Complejo Penitenciario Rosario, de la zona oeste de la ciudad, en un nuevo atentado en el brote de violencia que en una semana se cobró cuatro vidas.

El episodio contra el Complejo Penitenciario, conocido como Order (Oficina de Recepción de Detenidos de Rosario) de 27 de Febrero al 7800 fue atacado aproximadamente a las 18.30, por un hombre que habría llegado caminando y efectuó cinco disparos, sin que se reportaran víctimas.

Esta semana se produjeron cuatro crímenes en Rosario: dos taxistas, un chofer de colectivo y un playero de una estación de servicio.

El taxista Héctor Figueroa fue asesinado en la noche del martes en Flamarion al 5100, en barrio Tiro Suizo. Le efectuaron nueve disparos de arma de fuego, dos de ellos en la cabeza, que le provocaron la muerte. En el lugar del hecho la Policía de Investigaciones (PDI) recogió vainas servidas de balas de la Policía de Santa Fe y una zapatilla abandonada.

Al día siguiente fue ejecutado Diego Celentano, también taxista, quien fue baleado en Marcelo T. de Alvear y Garmendia, en las inmediaciones del parque Regional Sur y de las piletas del Saladillo.

El arma calibre 9 milímetros y las municiones con la inscripción “PSF” usadas para asesinar a ambos taxistas también fueron utilizadas en un ataque a balazos contra la comisaría 15ª el jueves pasado.

En tanto, en el atardecer del jueves, en Mendoza y México, el chofer de la línea K Marcos Daloia fue herido de gravedad tras ser atacado a balazos y falleció este domingo en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).

En la noche del sábado, Bruno Bussanich, playero de 25 años, fue asesinado en una estación de servicio de Mendoza al 7600. Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran al atacante ingresar caminando y, desde muy corta distancia, disparar al menos tres veces contra la víctima.