Policiales

Balearon a dos hombres desde un auto en una esquina de barrio Plata

Fue en Cafferata y Boman. Uno de ellos ya está fuera de peligro y recibió el alta. El otro sigue internado. Hablan de un ajuste por drogas con gente de barrio Acíndar.

Viernes 22 de Abril de 2016

El inconfundible crepitar de las armas al disparar hizo sobresaltar el miércoles a la noche a los vecinos de Cafferata y Boman, en el barrio Plata del sudoeste rosarino. Cuatro hombres de entre 22 y 53 años que estaban en esa esquina fueron atacados a balazos desde un auto que, tras la balacera, se perdió en contramano. Los vecinos dicen que nadie repelió la agresión y fuentes oficiales hablaron de dos heridos. Uno de ellos, de 33 años y apodado “Homero”, recibió un proyectil en el hemitórax izquierdo pero tras ser asistido en el Hospital de Emergencias recibió el alta. Otro, de 53 años y apodado “El chileno”, recibió dos impactos en el abdomen y quedó internado en estado reservado. Para los vecinos fue una venganza o una advertencia por la venta de drogas.
  “Eran más o menos las 21.45 cuando un auto gris entró por Cafferata, pasó por la esquina y disparó contra los que estaban allí. Fueron entre 10 y 15 balazos. Dos de los muchachos fueron heridos, pero el que peor la llevó fue «El chileno». El tiene dos balazos que le entraron por la panza y le salieron por la espalda. Está muy grave. Dicen que lo tienen abierto como un pescado para curarlo”, relató una doña de la cuadra.

Un lugar caliente. Boman y Cafferata es un lugar de referencia en la crónica policial. En un radio de 150 metros a esa esquina se produjeron al menos tres homicidios entre junio de 2014 y septiembre de 2015. La primera víctima de la saga fue  Iván “Tito” Gómez, un joven de 23 años que recibió una perdigonada a la salida de una fiesta en una casa de Boman al 3600. Luego fue Brian Wegner, un muchacho de 23 años asesinado a puñaladas el 18 de enero de 2015 en Lamadrid y Cafferata. En la investigación de ese crimen estuvo mencionado Mario Alberto “Pachu” Reynoso, un pibe de 20 años que por Facebook se jactaba de ser inmortal y que el 23 de septiembre de es año fue alcanzado por la parca cuando desde un auto negro lo balearon en Boman y Cafferata.

  Según se pudo reconstruir, el miércoles a la noche en la esquina de Boman y Cafferata, en medio de dos columnas de alumbrado, estaban reunidos “Homero” R., de 33 años; Alejandro Francisco “El chileno” V., de 53; Franco Leonel R., de 22; y Maximiliano F., de 29 años. El primero de los mencionados es hermano de Pachu Reynoso, asesinado el 24 de septiembre del año pasado. El último tiene un hermano detenido e imputado por el crimen de Tito Gómez y pertenece a una de las facciones que luchan por el control de la barra brava de Newell’s Old Boys, un elemento que en principio hizo inferir a los investigadores que la balacera podía estar ligada a la interna por el control del paraavalanchas rojinegro.
  “Acá hay hinchas de uno y otros, pero esto es por otra cosa, no por el fútbol”, indicó una vecina. “Ahí el único que no tienen nada que ver es El chileno, que es un tipo que está en la lona y se debe haber acercado para garronear algo para tomar. El resto son choros que se juntan en la esquina a intercambiar datos y a fumar un faso. ¿Si venden droga? No sé, pero después del ataque los parientes de uno de los heridos estaban panza al suelo buscando una bolsa en la zanja”, indicó un vecino.

Un VW chocado. Pasadas las 22.45, un Volkswagen Suran gris chocado en la parte trasera ingresó al barrio por Cafferata desde Lamadrid. Al pasar por Boman desde el auto comenzaron a disparar contra los hombres parados en la esquina. “Fue todo muy rápido. Se escuchaban los balazos uno tras otro, no en ráfaga. Tardamos un poco en salir porque todo el mundo temía que el auto diera la vuelta y siguieran tirando. Pero esto viene por el lado de la falopa, los que vinieron a tirar son de barrio Acíndar, aunque nadie sabe por qué viene la bronca, si es por una deuda de falopa o porque estos fueron y se metieron con alguien que no debían”, analizó un hombre.
  Sea cual fuera el motivo, Homero y El chileno terminaron en el Heca. El primero recibió el alta ayer a la mañana y al mediodía andaba dando vueltas por la esquina donde lo habían baleado. El chileno seguía internado. “Dicen que hay que esperar las horas para ver la evolución, pero está mal”, confió una vecina. La causa es investigada preliminarmente por la fiscal de Flagrancia Noelia Ricardi. Pero ante la gravedad de las heridas que recibió El chileno, el expediente podría recaer en manos de los fiscales de homicidios Marisol Fabbro o Rafael Coria.

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