Policiales

Balean en un ojo a un taxista cuando esperaba a su relevo

Luciano L., de 27 años, permanecía internado anoche en el Heca. El agresor no le robó. La fiscalía no descarta ninguna hipótesis.

Martes 14 de Mayo de 2019

Un peón de taxi de 27 años fue atacado a tiros ayer a la madrugada cuando se aprestaba a realizar el relevo de servicio frente a la casa del chofer que debía tomar el turno, en la zona sur. El vehículo fue blanco de cuatro disparos y la víctima, que anoche seguía internada en observación, recibió un balazo que le ocasionó la pérdida de un ojo.

Si bien la policía inicialmente descartó la hipótesis de un intento de robo la investigación de la fiscal de Homicidios Georgina Pairola no desechaba ninguna línea. En ese marco se indicó que la casa de Oroño al 5200 a la que iba el taxista fue allanada días atrás en el marco de la investigación de los ataques contra el Poder Judicial, aunque voceros judiciales aclararon que ese procedimiento resultó negativo y la persona que buscaban ya no vive allí.

Al respecto, anoche allegados a la víctima rechazaron que se haya tratado de un ajuste de cuentas, como deslizaron voceros policiales por la mañana. "Mi marido trabaja doce horas por día siete días a la semana, esto no tiene nada que ver con el narcotráfico ni fue un ajuste de cuentas", dijo a medios televisivos Yamila, la pareja de Luciano.

Desde atrás

Alrededor de las 3.30 de la mañana de ayer Luciano L. llegó a la casa de David A., de 35 años, para el cambio de turno del taxi en el que ambos trabajan. Mientras esperaba adentro del vehículo, pudo relatar luego a la policía, escuchó una voz a sus espaldas e inmediatamente comenzaron los disparos.

El auto recibió al menos cuatro impactos sobre el lado izquierdo, uno de los cuales hizo estallar la ventanilla delantera. El chofer fue alcanzado por una bala que le ingresó por un ojo con orificio de salida. En la calle se secuestraron vainas servidas calibre 9 milímetros, confirmaron fuentes judiciales.

Al escuchar las detonaciones David salió de su casa para ver qué había ocurrido y se encontró a su compañero herido adentro del auto. Entonces lo llevó en el mismo taxi hasta el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) cuyo jefe de guardia, Carlos Villavencio, dijo a la mañana a La Ocho que el herido estaba "estable y consciente, clínicamente bien, despierto".

"Tiene una herida importante, que puede haber comprometido el globo ocular, se está planificando una intervención para hacer una limpieza del orificio de la bala y a partir del resultado de los estudios se va a definir si se realizará otro tipo de terapéutica", agregó el médico. Al cierre de esta edición familiares del chofer confirmaron que había perdido el ojo.

Versiones

Respecto del ataque, los investigadores no sabían si Luciano era el destinatario de la agresión y si ésta se había tratado de un ataque mafioso. En principio la fiscal Pairola encuadró lo sucedido como una tentativa de homicidio, no descarta ninguna hipótesis y ordenó las medidas de rigor para iniciar la investigación como el levantamiento de rastros, la toma de testimonios y el relevamiento de cámaras de vigilancia de la zona que pudieran aportar información sobre el agresor.

En ese contexto ayer surgió una versión que indicaba que la casa a la que se dirigía el taxista había sido allanada el pasado 2 de mayo por la Policía Federal en el marco de la investigación de los ataques contra objetivos del Poder Judicial.

Un vocero allegado a esa investigación confirmó que el domicilio había sido requisado en busca de un hombre aparentemente relacionado con Leandro "Chulo" Olivera, un allegado a Los Monos detenido en febrero pasado e imputado de haber organizado al menos tres balaceras. Sin embargo, aclaró el vocero, aquel allanamiento resultó negativo porque la persona buscada "se había mudado" y no se tiene registro de que los actuales ocupantes tengan que ver con aquella pesquisa.

"No fue un ajuste"

No obstante, allegados y familiares de Luciano desmintieron rotundamente que el ataque pueda haber estado vinculado con algo así. "Lo único que me contó mi marido es que alguien le dijo «ey» y le disparó. No lo vio, no sabe de dónde salió. Pero esto no se trata de droga, no tiene nada que ver lo que estuvieron diciendo", dijo Yamila.

En esa línea un abogado contratado por la familia sostuvo que, "por los primeros testimonios, entendemos que fue un intento de robo frustrado en el que dispararon a quemarropa y a sangre fría". Además sostuvo que el allanamiento practicado en mayo "no tuvo sentido".

Esa teoría también fue desbaratada por el taxista que vive en esa casa. "No puedo entender que se haya tratado un ajuste de cuentas. Si hubiera sido para mí, siempre estoy por acá; en la vereda, en la calle, todo el tiempo, y nunca me pasó nada", apuntó a medios televisivos David A.

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