Viernes 12 de Septiembre de 2008
Un empleado de la Administración Federal de Impuestos (Afip) fue baleado por tres jóvenes que intentaron asaltarlo en un cruce de la zona oeste de la ciudad. El hombre recibió un balazo que le atravesó el pecho y fue internado en el Hospital de Emergencias, pero su vida, según un vocero de la policía, por milagro no corre peligro. A poco del ataque, la policía detuvo a tres jóvences bajo la acusación de ser los autores del suceso.
Hugo Carlos G. tiene 53 años y es empleado de la entidad recaudadora. Cerca de las 13.30 de ayer acudió a la casa de una compañera de trabajo, en un Fonavi de Viamonte al 7200. Como no recordaba el domicilio exacto, les preguntó a tres jóvenes si podían orientarlo. "Sí señor, podemos acompañarlo", respondieron los chicos. El empleado de la Afip aceptó el convite y los jóvenes lo escoltaron hasta el departamento de su compañera de trabajo.
Tras pasar un rato en el lugar, salió del Fonavi en dirección a su casa de la zona sureste de la ciudad. Apenas pudo recorrer unos metros. Cuando llegó al cruce de Brasil y Viamonte, según una fuente policial, se encontró nuevamente con los tres pibes que acababa de conocer. En esta ocasión los jóvenes no se mostraron amables: uno de ellos lo encañonó con una pistola. "Dame lo que tengas", le gritó uno de los muchachos.
Superado, Hugo G. no ofreció resistencia. Aun así, los ladrones actuaron con crueldad: uno de ellos le asestó un culatazo en la cabeza. Aturdido, a duras penas, pudo mantenerse de pie. Hugo C. creyó que los agresores le quitarían el efectivo que tenía encima. Se dio entonces una circunstancia confusa y uno de ellos abrió fuego contra el pecho del hombre.
La asistencia. El empleado se desplomó al suelo y los asaltantes escaparon corriendo. La estampida alertó a los habitantes de los monobloques de la barriada. Varios de los vecinos salieron a la calle y distinguieron a Hugo C. tirado en el suelo. Un rato después, una ambulancia del Sies lo trasladó al Hospital Clemente Alvarez.
Quedó internado en el centro asistencial, pero los médicos, según el vocero consultado, no pudieron extraerle el proyectil. "La bala quedó alojada en el cuerpo", comentó el portavoz policial.
Tras el suceso, los policías de la comisaría 32ª salieron tras los pasos de los agresores y, según señalaron, dieron con ellos. Son tres jóvenes que vivían en un Fonavi ubicado a pocos metros del sitio del ataque. Dos de ellos tienen 15 y 16 años. El tercero fue identificado como Mauricio T., de 18 años.