Viernes 22 de Abril de 2022
“La realidad es que hay una guerra narco. Un traficante le quiere ganar el territorio a otro, y los chicos andan con armas poderosas por la calle. Ludueña parece la película "Ciudad de Dios”. Natalia pronuncia esa frase cargada de bronca y tratando de contener las lágrimas, evocando el film brasileño de 2002 que refleja la violencia en la que se vive en un barrio de la periferia de Río de Janeiro. Natalia tiene a su madre internada en el Hospital Clemente Álvarez, tras ser herida en la balacera de este jueves a la tarde en pasaje Rafaela al 5200.
Natalia navega sobre un doble dolor porque además de tener a su madre al borde la muerte, su hija de 9 años también fue herida en el mismo incidente y se salvó la vida por muy poco. La nena está en observación el Hospital Víctor J. Vilela, pero fuera de peligro. En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, Natalia describió la dura realidad de un barrio cruzado por la violenta disputa entre bandas delictivas que se terminan cargando la vida de gente inocente.
“Somos gente trabajadora, que vivió toda su vida del esfuerzo, que busca a Dios. Nosotros vamos siempre a la iglesia. Estamos orando por mi mamá, creemos en Dios de milagros y poderoso, que la pueda sanar. Estos delincuentes no pueden matar a gente inocente. No tienen derecho. Mi familia está devastada. Mi mamá recibió diez proyectiles en el cuerpo ”, afirmó.
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Si bien no fue testigo directo de lo sucedido, Natalia pudo reconstruir el violento episodio en base al testimonio de sus vecinos: “Cuentan que a eso de las cuatro de la tarde aparecieron dos motos con dos asesinos en cada uno. Dicen que cuando pararon las motos un poco más adelante los tipos empezaron a disparar con las armas. En ese momento estaban los chicos jugando en la calle. Entonces mi mamás les gritó ‘Cómo van a andar así’, y el que estaba delante de una de las motos le gritó a otro ‘dale tirales a todos’. Así empezó la balacera”.
Natalia no dudó en decir que su barrio está atravesado por una guerra por la venta de drogas. “Un narco se pelea con otro. Se ve a chicos de 11 ó 12 años con armas grandes, tipo metralletas, caminando por todos lados. Tienen armas más grandes que la policía. Los pibes vendiendo droga en la esquina. ¿Dónde está la policía brindando seguridad para la gente? Los inocentes pagamos las consecuencias de los culpables. Que los narcos se maten entre ellos, pero qué tenemos que ver los vecinos”.
“Los narcos que mandan les dan drogas a los pibitos y los mandan a ser soldaditos. Eso es la realidad. No hay presencia policial. Las seccionales 12 y 20 no hacen nada, no hay patrulleros. Eras las cuatro de la tarde cuando mis hijos jugaban en la calle y mi madre estaba allí, y estos asesinos pasaron a los tiros. Hay balazos en autos y ventanas, casas agujereadas. Como le tocó a mi mamá y a mi hija le pudo pasar a cualquier vecino, y no tenemos nada que ver con el narcomenudeo”, recalcó.
Natalia dijo que en barrio Ludueña “se mata gente todo el tiempo, y ahora todos andan con armas. Todos los chicos andan con armas 9 milímetros, metralletas, a toda hora, y dónde está la policía”,