Policiales

Atracos en Funes Hills: nuevas evidencias contra los imputados

Los tres acusados permanecerán en prisión hasta que finalice el proceso judicial, tal como lo decidió ayer un juez en una audiencia.

Jueves 30 de Julio de 2015

Los tres acusados por los robos del viernes pasado en Funes Hills, donde una banda de encapuchados asaltó a dos familias mientras dormían, seguirán detenidos hasta que termine el proceso judicial. Así lo decidió un juez en la audiencia de prisión preventiva realizada ayer en Tribunales en la cual ponderó nuevas evidencias que aportó un fiscal.
  Los imputados son el rosarino Jeremías Paulazzo, de 33 años, y los cordobeses Ricardo Romero, de 41, y Germán Bustos, de 39. Fueron apresados el sábado en un departamento de Moreno y Brown donde se halló un celular Samsung robado a uno de los residentes del country con su foto familiar como fondo de pantalla. Además se incautaron 2.108 pesos, 700 dólares y dos ganzúas.
  A pedido de los fiscales Nicolás Foppiani, Georgina Pairola y Juliana González, los tres fueron acusados por dos robos triplemente calificados: por el uso de armas de fuego, por actuar en poblado o en banda y por el uso de llave falsa o ganzúa.

Detalle. Ayer Foppiani detalló nuevas evidencias contra los acusados. “Fue una investigación de la fiscal González a partir de una escucha al teléfono de Paulazzo que captó esta frase: «Tenés que estar tranquilo y mentalizarte para el miércoles. Ya van a bajar los pibes de allá, los culiados, para ir al mismo lugar del otro día»”. Paulazzo mantuvo la conversación con un hombre llamado Adrián y apodado “Gordo”, que en la interpretación de los fiscales da pistas sobre la preparación del golpe a Funes Hills. También hacía referencia a otro robo del 20 de febrero pasado en el condominio Miraflores del mismo barrio cerrado.
  Foppiani recordó las coartadas que brindaron los cordobeses en la audiencia del lunes. “Dijeron que estaban paseando en Rosario, camino a Buenos Aires donde iban a hacer un curso el lunes. Llegaron el viernes para ver el clásico pero no había entradas. Y contactaron a Paulazzo a través de una amiga de Facebook que le ofreció alquilar por 200 pesos al día cada uno, pero no la pudieron identificar”, señaló.
  En ese marco el fiscal preguntó: “¿Qué hacían con dos fajos de 700 dólares y los pesos secuestrados en el living? ¿Qué hacían con un handy? Paullazo dijo que lo usaba la mujer que tiene un remís, pero está embarazada de siete meses. Y las víctimas dijeron que escucharon un handy”.
  Sobre el curso que los cordobeses dijeron que harían en Buenos Aires, el fiscal dijo que planeaban hacerlo en la empresa Molinos Tarquini, pero “no sabían dónde está ubicada. Además, los cursos se hacen los sábados y hace falta inscribirse 48 horas antes, y no lo habían hecho”. También señaló que las prendas de los detenidos incautadas eran oscuras “compatibles con la descripción de las víctimas de los robos”.
  Foppiani también recordó los antecedentes de los imputados. En 2003 Paulazzo fue condenado por un homicidio de 1999 y en 2008 se le sumó otra pena por la que se lo declaró reincidente. Bustos fue sentenciado en 2011 a tres años y medio por un robo en Oncativo. Y Romero está implicado en una causa por cohecho en la ciudad cordobesa de Jesús María.

Libertad. A su turno Marcelo Argenti, abogado de Romero y Bustos, dijo que sus clientes no tienen vinculación con el atraco y se preguntó “si venir a ver un clásico y tener dólares es un delito. Ellos trabajan en la construcción. La policía se mostró eficaz, pero detuvieron a tres perejiles”, afirmó, y pidió la libertad o el arresto domiciliario de sus clientes.
  A su vez, el defensor de Paulazzo afirmó que “la fiscalía no pudo acreditar” que su cliente haya estado el día y la hora en que ocurrieron los atracos. “No hay evidencias. Además la escucha telefónica fue transcripta en forma parcial y sacada de contexto, aunque debió hacerse en forma total”. Así, requirió la libertad de su cliente o que se le dictara la prisión preventiva por 45 días.
  Por su parte, Romero admitió que no recordaba el número de su teléfono, pero brindó el celular de un arquitecto cordobés con quien trabaja. “Me dio trabajo en una casa de campo que construye en Córdoba”, afirmó. Y sobre la causa en la que está involucrado en Jesús María, dijo que se originó porque “la policía caminera” (de Córdoba) lo quiso “coimear por un infracción de tránsito”.
  También Bustos proclamó su inocencia. “La policía me quiso engarronar. Me plantaron las pruebas porque no tenía los 50 mil pesos que me pidió el jefe de la brigada cuando me detuvieron. No puedo trabajar por mis antecedentes, pero quiero hacerlo para criar a mis dos hijas y por eso iba a hacer el curso”.
  Paulazzo también rechazó tener vinculación con los atracos.

Mismo plan. El robo fue la madrugada del viernes en el condominio San Marino de Funes Hills. Según Foppiani, los sospechosos habrían integrado “un mismo plan delictivo” con al menos dos hombres más, ya que las víctimas describieron a un grupo de entre cinco y siete asaltantes encapuchados y armados
   Tras violentar el cerco con una ganzúa irrumpieron en una casa del lote 218 donde dormían un matrimonio con sus dos hijos de 11 años. El dueño de casa contó que los asaltantes llevaban un arma cromada con silenciador, una ametralladora y linternas, y que lo amenazaron con llevarse a uno de los chicos si no entregaba dinero.  Allí los hampones se apoderaron de 4 mil pesos, joyas, relojes y celulares mientras parte de la banda se trasladó unos 400 metros hasta el lote 224 y cometieron otro golpe idéntico en una casa de la que se llevaron unos 10 mil pesos, 2 mil dólares, relojes y celulares.

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