Viernes 13 de Noviembre de 2009
"Nos hicieron inteligencia y cuando pudieron nos robaron", sostuvo ayer Andrés, que tiene 32 años y junto a su hermano Juan son propietarios del parador Volver, ubicado a 200 metros del cruce de las rutas A-012 y 18 (en Alvear). "Todo duró unos 15 minutos. Barretearon una puerta trasera, maniataron a Juan con alambres trenzados y lo encerraron en una oficina. Después levnataron unos 1.500 pesos, una docena de anteojos de sol, cigarrillos, el Nextel de mi hermano, teléfonos inalámbricos y dos computadoras personales. También se llevaron un Renault Megane modelo 2000, blindado, con el que nos pagaron una deuda porque era eso o nada y lo agarramos, pero estaba en desuso y no tenía seguro", relató Andrés.
Hace diez años que el parador Volver funciona sobre la ruta A-012, a 150 metros del destacamento de la Guardia Rural de la Unidad Regional II. A simple vista y desde la ruta el lugar tiene la apariencia de una estación de servicios en desuso, pero los camioneros llegan allí para reaprovisionarse. Tiene un salón comedor y un minimarket en el que lucen desde salamines caseros hasta cadenas para remolcar pesados vehículos. Ese salón es vidriado y el edificio se completa con una cocina, un depósito y una oficina. En el mismo predio hay un tinglado de unos 15 metros por 10.
De madrugada.Daniel contó que el parador permanece abierto casi todo el día. "Cerramos entre la 1.30 y las 6 de la mañana. Y mi hermano se queda en el negocio para que no entren a robar. Algunos camioneros también aprovechan y descansan estacionados en el playón", explicó. Ayer a la madrugada no fue la excepción. Juan cerró el local y se tiró a dormir sobre un colchón en la oficina interna del local.
"Fue entre las 3 y las 4. Llegaron por atrás, barretearon una puerta de chapa y se metieron. Mi hermano escuchó ruidos y cuando se asomó a la cocina un tipo le puso un fierro en la cabeza y le dijo: «Perdiste, quedate tranquilo»", recordó Andrés.
"Los tipos llegaron por el campo de trigo que está detrás del parador. Esta mañana se podía ver el caminito. Los han dejado sobre la ruta 18, se quedaron observando y cuando Juan cerró, esperaron un rato y entraron a robar", explicó Andrés. "Mi hermano dijo que los tipos tenían sus rostros descubiertos y reconoció tres voces diferentes", indicó.
Tras alzarse con el botín, los maleantes se subieron al Renault Megane blindado patente DCI 805 de las víctimas y se fueron. A los minutos Juan pudo soltarse de sus ataduras y pidió ayuda a sus familiares y al personal de la subcomisaría 8ª.