Atacan a un diariero y le dan 18 puñaladas
Desde la mañana temprano el puesto fue destino de vecinos y clientes que llegaban en procesión a preguntar por Miguelito, quien empezó a despachar diarios allí a los 17 años, en la parada que heredaría luego de su padre. Una de ellas, Angela Roca, estaba allí en el momento en que el puestero llegó herido.

Viernes 26 de Septiembre de 2008

Desde la mañana temprano el puesto fue destino de vecinos y clientes que llegaban en procesión a preguntar por Miguelito, quien empezó a despachar diarios allí a los 17 años, en la parada que heredaría luego de su padre. Una de ellas, Angela Roca, estaba allí en el momento en que el puestero llegó herido.

"Hace el reparto sin dinero encima, porque distribuye a domicilios fijos. Tenía el celular y un monederito para el vuelto por si alguien en el camino le pedía el diario", dijo Angela.

Griselda Tavella, prima del comerciante, contaba que Miguel recibe los diarios a las 5. Camina por Mendoza hasta Suipacha, sigue hasta Zeballos y baja hasta Rodríguez, donde termina. Algún motivo no develado lo condujo casi 300 metros más allá, donde lo habrían herido. "Tal vez lo hayan llevado obligado hasta ahí, a la fuerza", suponía Griselda. Allí estaban las manchas de sangre y allí tomó el taxi. La mujer añadió que Miguel no dijo si hubo más de un atacante. Efectivos de la comisaría 5ª y de la Brigada de Homicidios, a cargo del caso, presumen que no.

¿Pudo un ataque tan brutal ser la consecuencia de una resistencia a un robo? Nada es certero. Miguel, soltero y sin hijos, es conocido como un hombre tranquilo. "No mata una mosca, no tiene enemigos ni problemas con nadie", repetía su prima, frente a los vecinos que preguntaban por él.