Lunes 21 de Julio de 2008
Los gritos estremecieron ayer a la mañana a los vecinos de un complejo Fonavi de la zona oeste. Los alaridos por ayuda los profería una chica de 14 años. Su padrastro había degollado a su hermano de 13 y ella, testigo del acto, intentaba frenar al hombre para que no atacara a su madre.
Un vecino fue en su auxilio y peleó con el atacante hasta que a empujones lo sacó del departamento, pero no pudo impedir que escapara. Un rato después, un móvil del Sies trasladó al chico al hospital de Emergencias, pero murió en el camino.
Sus familiares también fueron alcanzadas por las cuchilladas, pero no corren peligro, mientras que el agresor, un hombre de 39 años con antecedentes penales, hasta anoche no había sido localizado por la policía.
La relación de pareja de José Villalba, de 39 años, y María Alejandra Frikx, de 44, había terminado diez años atrás. El se marchó y ella se quedó viviendo con sus hijos, Kevin, de 13 años, y Daiana, de 14, en un departamento del segundo piso de un Fonavi de Viamonte 7123. La adolescente era la hija del segundo matrimonio de María. El hombre, según dijeron algunos vecinos, hacía tres años que había salido de prisión. Y su ex mujer se gana la vida atendiendo un almacén de la madre ubicado en el barrio.
El infierno. La tragedia se desató cerca de las 9.30 de ayer. A esa hora Villalba, al que en el barrio conocen como el Perro, llegó al departamento y Kevin le franqueó el paso. Una fuente policial señaló que habitualmente el hombre iba a buscar a Kevin para ir a pescar. Pero, según el vocero, ayer a la mañana, volvía de una noche de juerga.
Un amigo del adolescente asesinado fue testigo del ataque. Los dos pibes estaban en la cocina cuando el agresor golpeó la puerta. Apenas ingresó, le asestó una puñalada a su hijo que le atravesó el cuello. "Agarró una cuchilla y lo degolló", contó el chico con naturalidad.
—¿Antes del ataque (Villalba y su hijo) discutieron?
—No, ni siquiera hablaron, respondió el pibe que presenció la escena.
Tras apuñalar a su hijo, Villalba se encaminó hacia una de las habitaciones. Allí estaban María y Daiana. El hombre todavía sostenía en una mano la cuchilla de 25 centímetros de hoja cuando se abalanzó sobre su ex esposa. Entonces la adolescente se interpuso en su camino y sostuvo una desigual pelea con Villalba para evitar que lastimara a su madre. En medio del forcejeo, la chica alcanzó a gritar para pedir ayuda. Un vecino escuchó sus súplicas y acudió a auxiliarla.
Apenas arribó al departamento, se topó con el atacante y libró una pelea hasta que logró sacarlo. Villalba bajó las escaleras corriendo y se esfumó. El vecino regresó al departamento y distinguió el cuerpo ensangrentado de Kevin en la cocina. Inmóviles, María y su hija contemplaban la escena con sus manos cortadas. Villalba les había asestado puntazos en medio de la gresca.
La huida. Un rato después, dos ambulancias del Sies trasladaron al chico herido y a sus familiares al Hospital de Emergencias, pero el adolescente había muerto en el trayecto.
Dos mujeres del barrio sostenían que el atacante se había refugiado en un departamento de un Fonavi de Guatemala al 2400, a unos 150 metros del departamento donde ocurrió la tragedia. Efectivos del Comando Radioeléctrico lo buscaron allí, pero no lo encontraron. ç
En el balcón del departamento donde ocurrió el drama podían distinguirse dos desvencijadas bicicletas, prendas tendidas en una soga y un secarropas. Y una mancha de sangre en el vidrio de una ventana.
Prontuario. Una fuente de la Brigada de Homicidios señaló que Villalba tiene antececentes penales por robo a mano armada y lesiones graves y transitó por los calabozos de varias comisarías rosarinas.