Sábado 28 de Noviembre de 2009
Edgardo Vera cuidaba coches todo el día en cercanías del Hospital de Emergencias Clemente
Alvarez y ayer, bien temprano, salió de su casa en el Fonavi Parque Oeste para cumplir con su
rutina. Pero cuando estaba a pocos pasos de la parada del colectivo se cruzó con alguien y terminó
herido de muerte con dos puntazos en el pecho. La hipótesis preliminar que manejan los
investigadores gira en torno a un intento de asalto por parte de una o dos personas que se dieron a
la fuga con las escasas pertenencias de valor.
Vera tenía 69 años y vivía con su esposa Nélida en un departamento de
planta baja ubicado en Teniente Agnetta 2179. Hasta allí llegaron ayer cerca del mediodía los
efectivos de la Brigada de Homicidios con la misión de informarle a la mujer lo que había sucedido.
“Ella no reaccionaba, parecía como perdida. Los policías le decían que los tenía que
acompañar porque debía reconocerlo y ella preguntaba si se podía ir mañana”, recordaron
vecinso del complejo habitacional que conocían a la pareja.
Edgardo y Nélida vivieron juntos en ese Fonavi desde hacía unos siete
años, según contaron en el edificio. Tenían dos hijos, Pedro y Marta, quienes ya armaron sus
historias familiares por otro lado. Compartían un departamento de un dormitorio y vivían en
condiciones muy humildes. Los dos se dedicaban a cuidar autos en la calle. Ella lo hacía en la zona
del supermercado Coto de Mendoza y Alsina. El, en las adyacencias del Heca.
De acuerdo a lo poco que pudo reconstruir la policía, Vera salió ayer
poco después de las 6 de su casa para dirigirse a su parada. El hombre caminó hasta Riobamba y
enfiló hacia Camilo Aldao. En ese lugar, se presume que fue abordado por uno o dos jóvenes que le
sacaron la billetera y un buzo, lo poco de valor que llevaba. La hipótesis es que la víctima se
resistió y recibió dos puñaladas en el pecho. Vera fue llevado al Heca en ambulancia, pero murió
poco después. El caso es investigado por la Brigada de Homicidios y la seccional 14ª con la
supervisión del juez de Instrucción Javier Beltramone.
“El barrio está pesado. Antes pasaban cosas feas como en todo
barrio, pero ahora se cagan a tiros por nada y encima por ahí la liga algún inocente”,
describió un hombre que vive muy cerca de la casa de Vera. l