Asesinaron a balazos a un ex basquetbolista entrerriano
El ex basquetbolista entrerriano Enzo Benedetich, de 44 años, fue asesinado de tres balazos en un confuso episodio ocurrido en las afueras de la ciudad de Paraná cuando se encontraba en compañía de su esposa, quien también fue golpeada por el autor del crimen. Los investigadores del homicidio descartaban ayer que el motivo de la agresión haya sido un intento de robo.

Lunes 28 de Septiembre de 2009

El ex basquetbolista entrerriano Enzo Benedetich, de 44 años, fue asesinado de tres balazos en un confuso episodio ocurrido en las afueras de la ciudad de Paraná cuando se encontraba en compañía de su esposa, quien también fue golpeada por el autor del crimen. Los investigadores del homicidio descartaban ayer que el motivo de la agresión haya sido un intento de robo. "Esto no fue un delito común", consignaron a este diario desde la División de Investigaciones de la policía de esa ciudad, quienes seguían la pista de una venganza vinculada a la actividad comercial de la víctima.

Preliminar. Hasta ayer el único relato del episodio con que contaban los pesquisas de la vecina provincia era el que brindó la compañera del ex deportista asesinado, Liliana Rivas, un testimonio que fue tildado de "preliminar y precario" en razón del estado de shock que sufrió la mujer tras el hecho. "Presenta algunos puntos oscuros", dijeron las fuentes. La mujer de Benedetich, que había sufrido un desmayo a raíz de un golpe con la culata de un arma, prestaba declaración testimonial sobre la noche de ayer ante el juez de instrucción de Paraná.

Todo comenzó cuando Benedetich y Rivas, de 42 años, se dirigieron el sábado a la noche hacia un cajero automático para retirar algo de dinero. Alrededor de las 23 la pareja se desplazaba en un automóvil Honda Fit que era conducido por la mujer, según manifestaron fuentes de la investigación, y que en principio se detuvo a pocos metros del cruce de las avenidas Zanni y Almafuerte, una zona periférica de la capital entrerriana, pero muy comercial ya que allí se encuentran establecidas varias concesionarias de autos y una estación de servicios de grandes dimensiones.

Las fuentes consultadas relataron que Rivas bajó del coche y se dirigió hacia el cajero que está habilitado en la sucursal Corrales del Nuevo Banco de Entre Ríos, de donde extrajo 180 pesos. Con ese dinero en su poder la mujer regresó al Honda y al llegar se encontró con que su marido, dentro del vehículo, estaba siendo amenazado con un arma de fuego por otro hombre que estaba sentado en la parte trasera del vehículo. "Tranquila, que no pasa nada", le habría dicho Benedetich a su compañera, quien volvió a colocarse frente al volante.

"El hombre que estaba armado la obligó a manejar hasta una zona de descampados, en el sector norte de la ciudad, cerca del río. Es un camino pavimentado que se conecta con una residencia de la Iglesia Católica conocida como Mariápolis, un sitio donde se realizan retiros espirituales y otras actividades religiosas", describió a LaCapital un pesquisa de la policía entrerriana. Siempre siguiendo el primer relato que hizo Rivas, en ese lugar el sujeto que llevaba el arma hizo detener el coche y de inmediato le aplicó un culatazo en la cabeza a la mujer, que prácticamente quedó desvanecida.

Desenlace. Rivas contó a la policía que al recuperar el conocimiento, unos minutos después, descubrió que su marido, dentro del auto aún, estaba herido con tres disparos en la espalda. De inmediato condujo el vehículo hasta el Hospital San Martín, pero el ex basquetbolista llegó sin vida.

Benedetich se retiró del básquet competitivo y trabajó como vendedor de autos en una concesionaria para la marca Chevrolet, ubicada a unas 15 cuadras de donde fue secuestrado junto a su mujer, con la que se había casado en agosto del año pasado.

Trayectoria

Enzo Benedetich pertenecía a una familia ligada al básquetbol entrerriano. Durante su carrera integró los primeros equipos de Universitario, Olimpia y Ciclista de Paraná. Hacía poco se había casado por segunda vez y arrastraría algunas denuncias por defraudaciones y estafas por ventas de seguros.