Jueves 05 de Marzo de 2009
Un jornalero de 27 años fue asesinado de un balazo en la cabeza cerca de la medianoche del martes por dos jóvenes que intentaron robarle la moto en la que viajaba por la zona oeste de la ciudad. Tras el trágico suceso fue detenido un adolescente de 15 años bajo la acusación de ser uno de los autores materiales del hecho mientras que su cómplice está identificado pero prófugo.
Una fuente policial señaló que el violento episodio ocurrió a las 23.45 del martes cuando Daniel Zamora salió de su vivienda situada en Carriego al 1900 a bordo de una moto Zanella de 110 cc. El joven recorrió dos cuadras bajo la intensa lluvia que caía a esa hora sobre la ciudad y, cuando llegó al cruce de Felipe Moré y Pasco, fue emboscado por dos jóvenes.
Hasta anoche, los pesquisas habían reconstruido en forma preliminar el suceso. "Presumimos que Zamora venía por Pasco y cuando llegó a Felipe Moré dos muchachos se le cruzaron en el camino para robarle la moto. Entonces, él hizo una maniobra y se tiró a la izquierda para eludirlos", explicó el comisario Guillermo Morgan, jefe de la sección Seguridad Personal, que investiga el hecho.
A la zanja.La respuesta de los malhechores fue cruenta. Uno de ellos gatilló un arma de fuego y un proyectil atravesó el casco del motociclista y le perforó la sien derecha. Malherido, Zamora perdió el control del rodado y se derrumbó sobre la vereda, a pocos centímetros de un pequeño tronco. La moto cayó sobre una zanja, en la ochava noroeste de la esquina. Un rato después, una ambulancia del Sies alertada por los vecinos llegó hasta la escena del crimen, pero los esfuerzos de los paramédicos por reanimar al muchacho baleado fueron infructuosos. Su vida ya se había apagado.
La barriada en la que fue asesinado Zamora está habitada por personas de clase media baja. En el paisaje del lugar asoman casas precarias de material y otras de chapa. Los vecinos parecen conocer más de lo que dicen acerca de los delitos que ocurren habitualmente y que son cometidos por gente de la zona. En ese orden, ayer la policía no encontraba testigos del crimen. Al parecer, el suceso no fue presenciado por nadie.
Una comerciante de la zona comentó que pasadas las 23 del martes, cuando se disponía a cerrar su negocio, escuchó el estampido de un arma de fuego. "Me asomé y vi que, en la vereda de enfrente, había un muchado tirado", recordó la mujer.
La geografía de la barriada donde vivía Zamora se distingue aún más por las condiciones de marginalidad en la que viven los habitantes de ese lugar. El muchacho residía en una casa de Carriego al 1800, una cuadra donde la calle aún es de tierra y desemboca en el pasillo de ingreso a una villa.
Dos pibes.Tras el asesinato, los pesquisas de la Brigada de Homicidios y de la seccional 14ª iniciaron la investigación del caso. Luego de recoger algunos pocos testimonios que lo incriminaban, detuvieron a un adolescente de 15 años en una casa de Cerrito al 4700, lindera a las vías del ferrocarril y muy cerca de donde vivía la víctima. Al joven lo conocen en el barrio como Diu y fue identificado como Angel B. El vocero consultado señaló que tiene prontuario abierto por robos.
El portavoz afirmó también que otro adolescente, al que llaman Tuco y tiene 16 años, estaría implicado en el crimen, pero hasta anoche los pesquisas no lo habían localizado. "El padre de Tuco es vecino de Diu, pero el pibe vive en otro lado", señaló el comisario Morgan.
Ayer, los investigadores presumían que los atacantes de Zamora no lo reconocieron a raíz de que tenía puesto el casco. "Creemos que (los agresores) lo conocían porque viven en el mismo barrio", especuló el oficial consultado.