Policiales

Asesinan de un balazo en el cuello a una mujer en el presunto robo de su celular

Fue la madrugada de ayer en Mitre y bulevar Seguí, en el barrio Domingo Matheu. Tenía 52 años y se tejieron muchas versiones sobre el caso. Su hermana habló de un asalto.

Sábado 10 de Enero de 2015

El desgarrador grito de una mujer y dos detonaciones de arma de fuego sobresaltaron poco antes de la medianoche del jueves a los vecinos de Mitre y bulevar Seguí, en el barrio Domingo Matheu. "Yo no vi nada, pero escuché todo. Primero fue el grito de una mujer, que fue estremecedor; luego un disparo y otro grito más ahogado. El grito fue desgarrador. No me lo puedo sacar de la cabeza", comentó Agustín, residente del lugar. Cuando los vecinos se asomaron para ver qué había sucedido, se encontraron en la esquina con una mujer tirada y ensangrentada. Se llamaba Adriana Isabel Mascanfroni, tenía 52 años y una herida de arma de fuego en el lado izquierdo del cuello. "La apantallé hasta que llegó la ambulancia. Pero estaba muy mal. La atacaron dos pibes que corrieron hacia calle Saavedra y se subieron a un auto. Son esos que andan todo el tiempo robando por la zona", agregó una comerciante del barrio.

A Adriana Mascanfroni la trasladaron en una ambulancia al Hospital de Emergencias, donde murió cerca de las 2 de la mañana. En principio, sobre su asesinato se tejieron varios chimentos. Se dijo que se trataba de una mujer que ejercía la prostitución en la zona y que era acompañada por una pareja gay al momento del crimen. Incluso que le dispararon desde un auto blanco. "Mi hermana no era prostituta. Era una mujer divorciada hace veinte años y no tenía hijos. Vivía para sus perros, sus gatos y sus sobrinos", explicó Silvina, hermana de la víctima, quien ayer a la mañana se acercó a la escena del crimen buscando testigos.

Fue un asalto. "Yo no tenía mucho contacto con ella. No sé en qué estaba trabajando. Creo que era productora de seguros. Pero nada de lo que se está diciendo es cierto. No era lesbiana, no vendía drogas y no vendió ningún campo por el que tuviera dinero. A mi hermana, por lo que nos comentó el fiscal (Ademar Bianchini) la asaltaron. Ella no se resistió, les dio el celular y le pegaron un balazo en el cuello. Ella llevaba dos celulares y le falta uno", indicó la mujer.

Por los dichos de su hermana y un amigo, Adriana Mascanfroni no estaba pasando su mejor momento. Vivía en una pensión de la zona de avenida Pellegrini y Alem, tenía problemas de convivencia con una parte de su familia y no tenía un trabajo estable, aunque se la describió como "productora y asesora de seguros". Así está inscripta, en septiembre de 2011, en el Registro de Superintendencia de Seguros de la Nación. Otro registro oficial la menciona vinculada al "transporte automotor de cargas". Su hermana Silvina indicó que era una mujer a la que "le gustaba caminar de noche" y que en ese contexto no medía la vida por el barómetro de la inseguridad.

En ese marco, nadie podía asegurar ayer qué estaba haciendo Adriana en Mitre y bulevar Seguí a la hora en la que la parca la sorprendió. "Puede que estuviera yendo a la casa de mi otra hermana", explicó Silvina, quien reside a cuatro cuadras de esa esquina junto a su madre. Un amigo de la mujer, en tanto, dijo que habló por teléfono con ella a las 21.30 y que no le contó sobre lo que iba a hacer. La vida del humano está construida, en buena parte, por sus intimidades y secretos.

Grito desgarrador.PUNCTUATION_SPACELo concreto es que a las 23.45 aproximadamente, Mascanfroni estaba en la mencionada esquina, más precisamente en la ochava sobre la que se erigen una agencia de autos, una farmacia y una parada de colectivos, sobre el bulevar. Agustín, testigo involuntario del episodio, estaba a unos 40 metros de allí, en el departamento en el que reside. "Estaba sirviéndome un vaso con agua cuando escuché un grito de mujer estremecedor. A los segundos un disparo y otro grito más ahogado. El grito de la mujer me congeló. A los pocos segundos escuché que dos pibes pasaban corriendo por al lado de mi ventana y uno le decía al otro: «Dale, dale, apurate»", indicó el muchacho.

"Me estremeció tanto el grito que esperé un rato para salir, pero no quise acercarme. A la mujer la asistieron entre diez vecinos y transeúntes", indicó.

Una comerciante que vive a escasa distancia de la esquina dijo haber escuchado dos detonaciones y se acercó corriendo a asistir a la mujer que yacía en la vereda. "Yo tengo mi negocio acá cerca y ya me robaron nueve veces. Me acerqué, la apantallé hasta que llegó la ambulancia, que demoró unos 20 minutos. Pero estaba muy mal. Y mientras tanto vos te ponés a pensar en la cantidad de robos que sufriste y que esa mujer tirada en el piso podrías ser vos", explicó la vecina.

Adriana llevaba "en la cintura el documento y un teléfono celular con el que una de las vecinas que la asistió llamó a la familia", agregó. En lo que coincidían ayer los vecinos, es que los delincuentes que atacaron a Mascanfroni eran dos muchachos jóvenes, vestidos con bermudas y remeras y corrieron descalzos por Mitre al 3500, hacia la esquina de calle Saavedra. Allí, frente a un pasacalle que reza "Gracias San Expedito", los maleantes se subieron a un auto del cual brindaron una descripción que se preserva. Y en ese vehículo se esfumaron.

En la escena del crimen no se encontraron vainas servidas por lo cual se estima que el arma utilizada es un revólver de bajo calibre, ya que la herida en el cuello de la mujer no tenía orificio de salida. El caso es investigado por el fiscal de la Unidad de Homicidios Ademar Bianchini, por su brigada operativa y efectivos de la comisaría 15ª que tiene jurisdicción en la zona .

Peleó con su hermano y lo atacó a cuchillazos

Un muchacho de 27 años fue internado ayer a la tarde en grave estado en el Hospital de Emergencias después de haber sido apuñalado por su hermano menor, de 19, en el marco de una pelea que mantuvieron en su vivenda de la zona sur de la ciudad. El agresor terminó detenido en la subcomisaría 20ª a disposición del fiscal de Flagrancia en turno.

Según fuentes policiales todo ocurrió poco después de las 16 en una vivienda de Blandengues al 900 (a la altura de avenida San Martín al 6500) donde vivían los hermanos Ezequiel y Leandro V., de 27 y 19 años respectivamente. Aparentemente ambos habían compartido un almuerzo regado con mucho alcohol y, en ese marco, iniciaron una discusión que poco a poco fue subiendo de tono.

Fue Maximiliano V., de 30 años, quien llamó a la policía para avisar lo que había ocurrido pero anoche no estaba claro si este tercer hermano estaba presente al momento de la agresión o llegó después. Lo cierto es que en el medio de la pelea que empezó en forma verbal, Leandro tomó un cuchillo de la mesa y se le fue encima a Ezequiel provocándole dos profundas heridas en el tórax y una tercera en el hombre izquierdo.

En el Heca. Poco después Ezequiel V. fue llevado en una ambulancia del Sies al Hospital de Emergencia Clemente Alvarez donde fue ingresado al quirófano a fin de que los médicos pudieran salvarle la vida ya que, dijeron los pesquisas, presentaba profundas heridas que le interesaron órganos vitales.

En cuanto a los móviles de la feroz pelea fraticida, desde Jefatura se explicó que "uno de los hermanos, presuntamente el agresor, estaba totalmente alcoholizado y lo increpó al otro por viejas diferencias entre ellos" que terminaron saldándose con el ataque a cuchillazos de ayer.

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