Policiales

Asesinan de nueve balazos a un joven en la puerta de su vivienda

Maximiliano Moreno tenía 22 años y había estado involucrado en dos crímenes cuando era menor de edad. Estaba con arresto domiciliario cuando le dispararon.  

Martes 02 de Febrero de 2016

Un joven de 22 años fue asesinado de nueve balazos la noche del domingo frente a su casa del barrio Tablada. El muchacho estaba con arresto domiciliario ya que, luego de haberse escapado de una cárcel en una recordada fuga en la que intercambió su vestimenta con un hermano que lo había ido a visitar, había sido baleado. Según voceros judiciales allegados a la investigación, estaba acusado de haber matado a dos muchachos y de balear a otro en 2012.

Maximiliano Ezequiel Moreno fue asesinado el domingo, alrededor de las 21.30. Conocido en el barrio como "El Porrudo", el joven de 22 años estaba frente a su casa de Chacabuco al 3800 acompañado por una prima de 17 años.

En ese momento un auto blanco pasó frente al lugar y aminoró la velocidad. Según lo que se había podido averiguar hasta ayer, sin que haya habido un diálogo previo uno de los ocupantes del vehículo desató un vendaval de balazos. Al menos quince detonaciones retumbaron en la cuadra y nueve proyectiles atravesaron el cuerpo del Porrudo.

El joven se derrumbó agonizante en la vereda y fue llevado por un vecino en un auto particular al Hospital Provincial. Cuarenta minutos después, a las 22, murió en el centro asistencial. Personal de la policía científica trabajó en la escena del crimen donde se recogieron vainas servidas, pero no se precisó el calibre de los plomos encontrados.

Violento. Una fuente judicial señaló que Moreno había estado mencionado en las investigaciones de dos crímenes y un intento de homicidio ocurridos cuando todavía no había alcanzado la mayoría de edad.

Uno de esos homicidios fue el de Daniel Ernesto "Caballo" Alcaraz, ocurrido el 10 de mayo de 2012 cuando tres encapuchados se le acercaron mientras tomaba mate con su pareja en la vereda de su casa de bulevar Seguí 33 y lo acribillaron con disparos de armas calibre 9 milímetros a corta distancia.

El ataque ocurrió en medio de una disputa que mantenían algunos habitantes de la zona en la que confluyen el barrio Tablada con las villas del Tanque y Manuelita, y Alcaraz fue alcanzado por siete tiros, uno de los cuales le perforó la cabeza. Sin embargo, fuentes allegadas al caso aseguraron que si bien Moreno estuvo involucrado en la investigación nunca recibió una imputación concreta.

El otro crimen en el que Porrudo estuvo involucrado fue el de José Luis Balbuena, de 19 años, ocurrido el 8 de julio de 2012. La víctima había ido con un hermano de 19 años a bailar al boliche Burbuja de Arroyo Seco donde se desató una gresca que al parecer los había tenido como protagonistas, aunque el joven que sobrevivió lo desmintió y dijo que sólo le había pegado una trompada a un pibe que le había querido robar la campera.

Lo cierto es que cerca de las 5.30 de ese domingo los hermanos se dirigían a su casa de la villa La Rana, un precario asentamiento situado en la zona norte de Arroyo Seco. Al llegar al cruce de 1º de Mayo y Sarmiento, apareció un auto Volkswagen Gol blanco. El conductor frenó bruscamente y bajó portando un arma de fuego, encaró a los hermanos y disparó sin mediar palabra.

Balbuena fue alcanzó por un balazo que le perforó el cráneo y murió dos días después en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Por este hecho, el Porrudo fue imputado como partícipe secundario, según afirmó una fuente allegada al caso.

El vocero consultado indicó que Moreno también está acusado de haber baleado en febrero del 2012 a Julián P., en el cruce de Chacabuco y Centeno, pero cuando cumplió los 18 años lo trasladaron a la Unidad Penal Nº 3, de Riccheri y Zeballos, donde protagonizó una recordada fuga (ver aparte).

Vínculos. Voceros cercanos la investigación señalaron que Moreno supo ser allegado a Milton César, un joven cuya familia fue atacada en mayo de 2013 como represalia por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero en una balacera que les costó la vida a la madre de César, a un hermano y a un amigo.

Por estos días el Porrudo estaba cumpliendo con un arresto domiciliario, beneficio al que había accedido luego de haber recibido un balazo en circunstancias que los voceros consultados no pudieron precisar.

Respecto de los posibles móviles del asesinato, cuya investigación está a cargo del fiscal de Homicidios Ademar Bianchini, la venganza era una de las hipótesis más fuertes aunque no se descartaba, en función de ciertos rumores que circulaban por la barriada, que se haya tratado de un crimen vinculado con cuestiones pasionales.

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