Policiales

Asesinan de cuatro tiros a un joven de 22 años en una fiesta

Fue ayer al final de la madrugada. Los testigos culpan a un tal "Pipo". Un chico de 18 años y una nena de 13 fueron baleados en el incidente.

Domingo 26 de Julio de 2015

La madrugada fría del último sábado de julio dejó un muerto en Tablada. Se sabe su nombre: Julián Paré. La hora de su muerte: las 6. El apodo de su presunto matador: "Pipo". Y el lugar, Centeno y Necochea. La fiesta en la que lo mataron, la causa y el porqué, apenas pudo reconstruirse rompiendo silencios con amigos que estuvieron allí.

Paré tenía 22 años, no se le conocía pareja y no tenía hijos. Estaba en una fiesta cuando dispararon varios tiros y cuatro balas de pistola 9 milímetros lo impactaron a él. En la agresión también hirieron a Franco M, de 18 y Sofía C. de 13 años, hermana de "Pipo", el sospechoso. Franco fue operado en el Heca y esperaban su evolución y Sofía recibió una herida menor y se fugó del hospital sin el alta médica. Los heridos podrían ser tres, por que las balas no tenían un destinatario, pero Julián está muerto.

La noche venía de recorrida. En la página de facebook apareció una invitación. "Evento en Necochea y Centeno". A las cinco del sábado los pibes llegaron a esa casa. Conocen a quienes viven allí pero no se lo dicen al cronista de este diario por un código: no hablar de más.

A las cinco y media Julián y cinco amigos decidieron ir a ese "evento". No los miraron bien al entrar según contó uno de los testigos.

Un amigo contó entre dientes esa noche larga. "Veníamos de por ahí y pintó el evento. Al ratito de entrar nos fuimos y cuando estábamos en la puerta escuchamos los petardos de las balas. Yo le pregunté a otro si alguno se había quedado adentro y me dijo que no, pero el Juli quedó en medio del quilombo. Parece que uno sacó el fierro y empezó a tirar. Le dio a Juli a Franco y hasta a su propia hermanita", dijo el muchacho. Dicen que el que tiró integra una pandilla de Ayacucho y Centeno.

De la zona. Julián Paré no tenía antecedentes policiales y vivía junto a sus padres y hermanos en Esmeralda y 24 de Setiembre. En total eran 16 hermanos. La familia es conocida en la zona, uno de sus hermanos está preso y otro anda seguido en líos, pero varios estudian o trabajan con el padre en albañilería. Julián hacia eso, changas con su padre.

Pero esa noche, frente al matador, estaba solo. "Cuando todos salimos él se demoró y lo balearon. Se armó un desbande y uno de los pibes lo levantó con el auto y lo llevó al hospital, pero llegó muerto", dijo otro amigos. El cuerpo tenía cuatro tiros: dos en el pecho, uno en el abdomen y otro en la espalda.

De Julián su familia cuenta que "andaba de acá para allá, no tenía problemas con nadie y era confiado. Podía tomar una cerveza , como cualquiera, pero no tenía antecedentes", dijeron sus hermanas.

La propia hermana. De Pipo, el sospechoso, el barrio menciona dos muertes anteriores, la de una niña y de otro joven del barrio. Varios lo tildan de sicario y que está habitualmente "pasado de todo". Tanto es así que Sofía C., de 13 años y una de las heridas en el incidente que desató, es su hermana.

De los otros dos baleados las noticias eran auspiciosas. Franco M. vive a metros de un mástil que se levanta en Colón y Presidente Quintana, en la punta flamea una bandera de Newell's medio deshilachada. "A Franco lo operaron", decían ayer a la tarde sus familiares.

Sofía C. la nena de 13 años vive junto a su familia y su hermano Pipo en uno de los pasillos del asentamiento de Tablada a los que se entra por Ayacucho al 4000. A metros de su casa hay una figura del "Gauchito Gil", con flores y dibujos. Son pasillos angostos que se bifurcan a un lado y otro. Ayer por al tarde el movimiento allí era febril. Varios muchachos entraban y salían de las casitas nerviosos. Y Sofía, que se fue del hospital antes que le dieran el alta, estaba en otro lugar, que nadie refería.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario