Policiales

Asesinan al cuidador de un criadero avícola en Piñero

Carlos Flores, disparo en el cráneo, homicidio 111 del año 2007 en el departamento Rosario. Así quedará asentado...

Miércoles 02 de Enero de 2008

Carlos Flores, disparo en el cráneo, homicidio 111 del año 2007 en el departamento Rosario. Así quedará asentado en el registro estadístico de la Unidad Regional II el último asesinato del año pasado. Que sintetiza el final de la vida como todos lo conocían en el paraje La Carolina, un hombre de 31 años, que trabajaba como casero en un establecimiento avícola en jurisdicción de la localidad de Piñero.

  Carlitos fue asesinado de un balazo en pleno rostro la madrugada del 31. Para los pesquisas que trabajan en el caso su muerte fue el resultado de un intento de robo, aunque los maleantes no se llevaron nada. No hay detenidos.

  Según contaban ayer sus vecinos, Carlitos era "un pibe trabajador", de esos a los que se suele definir como "un pan de Dios". Desde hace tres o cuatro años había dejado su trabajo en una estación de servicio para ser casero del establecimiento La Nueva Fortuna, cuyo ingreso principal está ubicado a la altura del kilómetro 5.5 de la ruta 18, sobre un camino de tierra que se abre hacia el oeste, en jurisdicción de Piñero.

  Ese camino es conocido por lugareños como de Los Muchachos. Transitando por él, a unos 200 metros de la ruta sobre mano derecha está el establecimiento en donde Carlitos vivió hasta las 3 de la madrugada del último día del 2007.

 

El criadero. Para los lugareños el establecimiento La Nueva Fortuna es tradicional en el paraje La Carolina. Aseguran que está desde mucho antes de que se estableciera en 1987 el Mercado de Ganado Rosario, que queda justo al frente. El criadero está contenido entre dos caminos de tierra paralelos, distanciados a un kilómetro uno de otro. Ahí las ponedoras hacen lo suyo en al menos cuatro grandes galpones rodeados por dos viviendas y una casita de color verde, de una sola habitación. Ahí convivía Carlitos con Paola Soledad, de 26 años. El espacioso lugar tiene tres vías de acceso: dos portones por el frente y toda la parte trasera del lugar en la que casi no hay tejido perimetral sano. En el lugar no había ayer perros a la vista. Los vecinos de Carlitos dicen que fue por ahí que al menos tres maleantes entraron con fines de robo.

 

Disparo de madrugada. De acuerdo a esos dichos los hombres caminaron unos 700 metros, entre un sembradío de soja, para llegar hasta la casita verde donde Carlitos y Paola dormían. Eran las 3 de la madrugada. "La pareja estaba descansando y parece ser que este hombre escuchó ruidos. Se levantó, fue hasta la puerta y ahí recibió el disparo que le dio en pleno rostro", comentó una fuente policial consultada.

  Los investigadores precisaron que los maleantes trataron de violentar la puerta de entrada a la casita y que en esas circunstancias se produjo el disparo que mató casi de inmediato a Carlitos. El proyectil le ingresó por debajo del ojo derecho, a la altura de la nariz, lo que le provocó el estallido del cráneo.

 

"Queríamos robar". El estampido sobresaltó a Paola quien de inmediato encendió la luz. Fue entonces que vio a su pareja tirada en el piso sobre un gran charco de sangre. En simultáneo los tres hombres salieron a toda carrera en distintas direcciones. Como un acto reflejo, Paola llegó a insultar a uno que le respondió mientras huía: "Sólo queríamos robar". Uno de los delincuentes alcanzó a manotear una bicicleta que posteriormente fue hallada a pocos metros del lugar. Cuando los vigilantes de la subcomisaría 4ª llegaron desde Piñero, Carlitos estaba muerto.

  "Es una lástima. Era un buen muchacho. Nacido y criado acá, con el que nos juntábamos a jugar al fulbito. Yo siempre lo cargaba porque el era hincha de River y trabajaba en el criadero de gallinas", rememoró uno de sus vecinos que ayer lucía sobre su pecho la camiseta azul y oro de Boca.

  "Paola también es una chica nacida acá. Carlitos todas las mañanas la acompañaba hasta la ruta para que tomara el colectivo cuando iba a trabajar", explicó. "Es muy poco lo que sabemos.

  Dicen que entraron por atrás y que cuando Carlitos escuchó ruidos, quiso mirar por la cerradura y ahí le dispararon desde afuera", comentó el vecino. l

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