Sábado 04 de Octubre de 2008
Una mujer de 75 años que se encuentra bajo investigación judicial por presunto contrabando de estupefacientes, al intentar enviar cocaína de Rosario a España escondida en un adorno de madera, abandonó ayer su lugar de detención para, de ahora en más, cumplir con arresto domiciliario. En tanto, una amiga suya también presa por esa causa, fue excarcelada y permanecerá en libertad mientras se desarrolle el proceso judicial.
Así lo dispuso ayer el juez Federal Nº3 de Rosario, Félix Angelini, quien investiga el intento de envío de dos kilos y medio de cocaína dentro de una cabeza de caballo de madera con destino final la ciudad española de Alicante. Por esa causa permanece aún detenido un muchacho de 26 años, nieto de la anciana e instructor de gimnasia de la otra mujer.
Angelini le otorgó arresto domiciliario a Dorothy P. en razón de su avanzada edad, a pedido del abogado defensor Paul Krupnik. En tanto, no trascendieron los argumentos con los que se brindó la excarcelación a Judit A., de 40 años. La mujer mayor está imputada porque sus datos aparecen en toda la documentación con la que inició el trámite de envío de la encomienda a España, a través de la empresa internacional de correos UPS. La otra dama es quien firmó el cheque por unos mil pesos con los que se pagó por ese servicio.
El otro detenido es Sebastián L., nieto de Dorothy. El muchacho quedó prendido porque fue quien acompañaba a la abuela cuando ésta se presentó en UPS para reclamar porque la encomienda no había llegado. El paquete no llegó a destino (iba dirigido a otro nieto de la mujer radicado en Alicante) porque la Policía de Seguridad Aeroportuaria lo interceptó el 21 de agosto en el aeropuerto de Ezeiza al descubrir, mediante un escaneo, la presencia de dos kilos y medio de cocaína dentro del adorno de madera.
Además de las resoluciones que beneficiaron a las dos mujeres, ayer se tomaron declaraciones testimoniales en el Juzgado a cargo de Angelini. Un empleado y un gerente de UPS concurrieron al Tribunal para explicar los pormenores del trámite que se realizó cuando se recibió la encomienda despachada por Dorothy hacia el viejo mundo. Una línea investiga que surgió ayer apuntaba a que alguien pudo utilizar la identidad de la abuela como pantalla.