Sábado 30 de Agosto de 2008
El ex marido de una maestra asesinada hace tres días en Castelar quedó en la mira de los investigadores, que tratan de determinar si pudo haber instigado el homicidio, pues a las acusaciones de familiares de la víctima por amenazas que habría proferido contra la mujer se sumó el hallazgo, en su casa, de un arma del mismo calibre que la usada para el crimen.
Los peritos analizan la pistola, calibre 22, para establecer si pudo haber sido usada por los dos delincuentes que en la noche del miércoles ejecutaron a balazos a Andrea Pajón, de 39 años, cuando estaba con su hijo de 13 años subiendo a su auto en la puerta de su casa.
Los familiares de la víctima acusaron a Claudio Sartal, el ex marido de Pajón, de estar detrás del crimen, y en ese sentido relataron una presunta seguidilla de intimidaciones a la víctima y hasta recordaron que la docente dormía con la huella de un tiro en el colchón que le habría disparado su entonces esposo amenazándola con matarla. Incluso, el hijo mayor de la pareja le pidió públicamente a su padre "que se entregue a la policía" luego de escucharlo hablar por televisión negando tener vinculación con el caso.
Es que Sartal, que dijo haber estado en su casa en el momento del homicidio, sólo admitió la difícil relación que mantenía con la víctima en medio de un conflictivo proceso de divorcio. l (DyN)