Policiales

Apresan a Diego Cuello y miembros del clan Cantero por narcotráfico

Cocina de cocaína en pleno centro. Integrantes de Los Monos que están presos, como “Guille” Cantero y “Ema” Chamorro, están implicados como organizadores.

Viernes 27 de Noviembre de 2015

Un seguimiento iniciado hace un año a conocidos referentes locales de la venta de drogas desembocó en el secuestro de más de 600 kilos de marihuana, repartidos entre lo hallado en un depósito de Corrientes y la carga de un camión interceptado en Chaco con destino a Rosario. El decomiso fue la antesala de 44 allanamientos concretados ayer en Rosario que se centraron en los presuntos destinatarios de la carga.
  Entre los 21 acusados por la Justicia hay miembros de la familia Cantero, conocida por liderar la banda de Los Monos, entre ellos Máximo Ariel “Guille” Cantero, quien está preso en la cárcel de Piñero. También sorprendió la captura de Diego Cuello, absuelto hace dos meses por un tribunal federal oral en el juicio al que llegó por el hallazgo de 17 kilos de droga en una quinta de Alvear de su propiedad, en un trámite en el que se consideró nulo el allanamiento que originó su imputación (ver aparte).

Centro y sur. Las acciones concretadas ayer por 130 efectivos de la Policía Federal se centraron en la zona sur de Rosario, en especial los barrios Las Flores, La Granada y Tablada. También hubo operativos en el centro, donde Cuello fue detenido en un departamento de Laprida al 500. En una acción relacionada con él se descubrieron cinco kilos de cocaína en un departamento deshabitado de Dorrego y Wheelwright que según los instructores de la causa era usado por Cuello como oficina. También una cocina de cocaína en un departamento de Corrientes al 1300 en donde no había nadie. Allí se secuestró evidencia de la preparación: pasta base de cocaína, precursores químicos y una imprenta. Las locaciones donde se hicieron los procedimientos son una muestra, para los investigadores, de la capacidad económica del grupo.
  La otra vertiente del procedimiento tuvo como eje a los Cantero. Además de “Guille” fue requerida por estos hechos su esposa Vanesa Barrios, quien quedó arrestada ayer en la cárcel de Piñero durante la visita rutinaria a su esposo. También será imputado Emanuel “Ema” Chamorro, confinado en la misma unidad, procesado por asociación ilícita como miembro de Los Monos y acusado junto a “Guille” por intervenir en el asesinato de Diego Demarre el 27 de mayo de 2013.
  Para los investigadores es relevante cómo el círculo más allegado a los detenidos siguió con la actividad que los líderes dejaron forzosamente al ir presos. En especial las mujeres: ayer hubo diez detenidas. “Las escuchas son elocuentes sobre el modo en que la gente presa seguía en el rol de la organización del narcotráfico de manera exitosa. Pero los que seguían con la materialidad de los delitos eran sus núcleos íntimos”, analizó un pesquisa.
  En Rosario se decomisaron 12 kilos de droga: cinco de cocaína y siete de marihuana.

Quiosquito. La pesquisa fue iniciada por la fiscalía federal Nº 3 cuando estaba a cargo de Mario Gambacorta e impulsada ayer por Marcelo Degiovanni. El foco inicial fue la actividad de un bunker de drogas de Laprida al 6600, en la zona sur, a dos cuadras del Apeadero Sur. La búsqueda de los eslabones superiores aportó tanta novedad que las acciones en el quiosco pasaron a segundo plano. Tras un acopio de evidencia contra el grupo que llevaba un año la semana pasada, según fuentes de la causa, surgieron nítidos los indicios del traslado de una importante partida de marihuana hacia Rosario. Eso determinó la realización de escuchas directas —diálogos que no se registran en CD sino que se toman en tiempo real— que dieron precisiones sobre el cargamento.
  Eso posibilitó interceptar un camión en la localidad chaqueña de Santa Sylvina, en el ámbito de la Justicia federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, en el que según fuentes consultadas se descubrieron unos 300 kilos de marihuana distribuida en panes en un doble fondo del vehículo. La policía siguió al camión desde su salida en un galpón de Corrientes. Al requisarse ese depósito, luego de que el vehículo saliera, se ubicó un cargamento de un peso similar.
  Ese primer paso del sábado desencadenó ayer a la madrugada una secuencia de 44 allanamientos autorizados por el juez federal Nº 4 Marcelo Bailaque. La Sección Drogas de la Policía Federal de Rosario fue reforzada con contingentes de Capital Federal, Paraná y Bell Ville.
  Los procedimientos abarcaron domicilios de Granadero Baigorria e Ibarlucea. Fueron secuestradas cuatro armas de fuego y cuatro vehículos y los detenidos serán indagados a partir de mañana.
  El abogado Carlos Varela, que representa a varios miembros de la familia Cantero, dijo ayer que hubo procedimientos en domicilios vinculados con sus clientes. “No tuvimos acceso a los elementos que basaron las detenciones por lo que ignoramos la calidad de las pruebas y los cargos concretos a formularse”, dijo a este diario.

Llamativo. Llamó la atención que en el operativo estuvieran requeridos miembros de dos grupos narcos que se presumen enfrentados. “Lo que los conecta en apariencia es el contacto con los mismos proveedores”. Cuello es recordado por el incendio intencional de la alcaidía de Jefatura que procuró quitarle la vida tras ser detenido el abril de 2012 en la chacra de Alvear con 17 kilos de cocaína. Ese siniestro se cobró la vida de  Miguel Angel Saboldi (también detenido en la chacra), Guillermo Benavente y Darío Escobar.
  El pasado 21 de abril Cuello salvó su vida cuando su auto fue atacado con 15 balazos en Hilarión de la Quintana al 1900. Con él iban sus dos hijas de 2 y 4 años que resultaron ilesas.

Absuelto en la narcochacra

A fines de septiembre un tribunal federal integrado por Otmar Paulucci, Ricardo Vázquez y José María Escobar Cello absolvió a Diego Cuello en la causa conocida como “narcochacra” al considerar viciado y nulo el allanamiento del 4 de abril de 2013 en esa quinta de Alvear. Los jueces aceptaron el pedido del fiscal federal Adolfo Villate quien, además de pedir la absolución de los acusados, pidió que se investigara la actuación de los policías y si el entonces juez de instrucción Juan Carlos Vienna, que ordenó el allanamiento, conocía la falsedad de los hechos o bien si fue inducido con mala información de los policías.
  Ese allanamiento se ordenó tras un robo al local de Calatayud dos días antes. Según lo ventilado en el estrado, el allanamiento a la chacra se basó en información anónima. Los acusados fueron Diego Cuello, dueño de la quinta donde también cayeron su pareja Gabriela Martinetti y dos empleados. En el operativo se incautaron más de 4 kilos de cocaína y 13 de marihuana hallados en un desagüe del chiquero. Además se secuestraron dos balanzas, 145 mil pesos, celulares y armas.
  En el juicio, más que en la relación de Cuello y su gente con lo secuestrado, fiscal y jueces ahondaron en las anomalías del operativo. Buscaban aclarar cuestiones como la motivación; por qué se destapó la cámara séptica de un chiquero si se buscaban electrodomésticos robados; por qué se convocó, y tarde, a un único testigo; qué oficial superior daba las órdenes; por qué no se dio a conocer a los dueños la orden de allanamiento; por qué se rompió a golpes la puerta de la casa o qué había en una bolsa de plástico negro que se llevó un policía al grito de “bingo”, cuyo contenido no figura en ningún lado.

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