Viernes 16 de Junio de 2017
Por segunda vez en tres meses la Unidad Regional XI, del departamento Las Colonias, fue salpicada por un investigación de cohecho a la cual están ligados importantes funcionarios policiales. En este caso se desbarataron varios garitos donde se jugaba y se apostaba clandestinamente. Y los principales apresados son quien hasta ayer era subjefe de la Unidad Regional con asiento en Esperanza y un suboficial de la misma dependencia que trabajaba como cocinero y chofer. Fuentes del Ministerio de Seguridad de la provincia indicaron que la pesquisa "no salpicó a la Directora General Stella Maris Núñez (jefa de la UR XI), quien solicitó licencia ordinaria".
En el marco de la investigación, comandada por las fiscales Mariela Jiménez y María Laura Urquiza, se realizaron 19 allanamientos en Esperanza, Pilar (departamento Las Colonias), Recreo (La Capital) y Rafaela (Castellanos). Como resultado de los mismos hubo 17 detenidos, 15 de ellos civiles; se secuestraron varios vehículos, computadoras, máquinas de juegos, celulares, notebooks, tablets, armas de fuego, municiones y una imporante suma de dinero (ver infografía).
Tres meses atrás, nueve efectivos de la misma Unidad Regional fueron detenidos por delitos que iban desde el peculado y el cohecho hasta la malversación de fondos y el incumplimiento de los deberes de funcionarios. Entre los acusados estaba el Inspector de Zona a cargo de las comisarías de Esperanza, Humboldt y Empalme San Carlos; su secretario y el jefe y la subjefa de la comisaría 1ª de la ciudad cabecera del departamento. Cinco de esos policías acordaron, en procesos abreviados, una condena a 3 años de prisión en suspenso reconociendo que fueron parte de una asociación ilícita que le exigía dinero a personas allegadas a imputados por delitos para no involucrarlos en causas penales inventadas o, en otros casos, ocultaban elementos secuestrados. Los otros cuatro efectivos (uno de ellos de alto rango y preso como jefe de la banda) van camino a un juicio oral.
Con las cartas echadas
El miércoles a la tarde personal de Policía de Investigaciones (PDI) se desplegó en cuatro localidades del centro santafesino para realizar 19 allanamientos ordenados por las fiscales Jiménez y Urquiza. Así se realizaron diez procedimeintos en Esperanza, entre ellos en la Jefatura de la URXI, cinco en Pilar, dos en Recreo y dos en Rafaela. En total fueron detenidas 17 personas, entre ellos el director general Dante Marcelo Giménez, oriundo de San Cristóbal, quien en abril pasado asumió como subjefe de la UR XI en la que ocupó varios cargos,entre ellos jefe de la Policía de Investigaciones (PDI); y otro oficial que se desempañaba como cocinero y chofer.
"Las tareas investigativas se iniciaron hace tres meses a partir de información que surgió en otra pesquisa", explicó ayer en rueda de prensa el Fiscal Regional, Carlos Arietti. La fiscal Jiménez, en tanto, explicó que los allanamientos se llevaron adelante en "locales que estaban habilitados como cíber y salas de video juegos y en los domicilios de los acusados. En los locales se detectaron máquinas tragamonedas, de ruletas y de videojuegos además de computadoras. El delito está en jugar y apostar sin la debida autorización de la autoridad pertinente", indicó.
Cambio de jefes
La funcionaria judicial dijo que "se investiga la administración, organización y explotación de estos juegos por apuesta y además el cohecho en el que tiene participación la policía. Es decir, su accionar de amparar la actividad ilegal a cambio de dinero". También aclaró la fiscal que "entre los detenidos no hay clientes sino los encargados de explotar esos lugares".
Ante la gravedad de lo ocurrido, el jefe de policía de provincia, José Luis Amaya, se constituyó en el edificio de la Jefatura en Esperanza junto con su plana mayor. Allí mantuvieron una reunión con la jefa de la UR XI, la directora Stella Maris Núñez, quien a partir de lo ocurrido solicitó parte de su licencia ordinaria. Acto seguido Amaya designó a los oficiales jefes Eduardo Candia y Julio Aranda para que lo representaran hasta que la funcionaria regrese de sus vacaciones. "Fueron dos actos meramente administrativos", explicó un vocero.
Al salir de la Jefatura de la ciudad de Esperanza, Amaya pidió "prudencia", se excusó de poder dar precisiones sobre la investigación y dejó un mensaje para los vecinos. "A la ciudadanía quiero decirle que su policía va a seguir trabajando de manera profesional, lo vamos a seguir haciendo como todos los días. Con estos hechos retrocedemos varios pasos. Pero quiero ser claro. Soy la cara visible pero trabajamos con un equipo de personas sumamente comprometidas con la función policial, cuando asumimos la jefatura nos propusimos cambiar la imagen de la policía y estamos dando pasos en este sentido pero también sabemos que esta noticia nos tira para atrás, es un paso hacia atrás" indicó el jefe policial.
El subjefe de la UR XI Dante Giménez