"Andrés nos mintió a las dos y al final Gabriela terminó muerta"
"Sentí que las dos fuimos objetos de manipulaciones y mentiras por parte de Andrés". La novia del estudiante de Ciencias Económicas Andrés Soza, imputado por el homicidio de Gabriela Núñez, utilizó esa frase para describir la sensación que tuvo durante la compleja situación a la que al parecer la expuso el muchacho. "El quedó metido en una bola que se hizo cada vez más grande y terminó como terminó: con Gabriela muerta", resumió la joven durante su declaración testimonial brindada en los tribunales provinciales.

Domingo 14 de Septiembre de 2008

"Sentí que las dos fuimos objetos de manipulaciones y mentiras por parte de Andrés". La novia del estudiante de Ciencias Económicas Andrés Soza, imputado por el homicidio de Gabriela Núñez, utilizó esa frase para describir la sensación que tuvo durante la compleja situación a la que al parecer la expuso el muchacho. "El quedó metido en una bola que se hizo cada vez más grande y terminó como terminó: con Gabriela muerta", resumió la joven durante su declaración testimonial brindada en los tribunales provinciales.

  El testimonio de Analía, que tiene 23 años y es estudiante, describe algunos rasgos de la personalidad y del comportamiento de Soza en los días previos al asesinato de Gabriela, ocurrido la noche del 5 de agosto en Sucre al 1100. El relato demuestra la intención que tenía el imputado de jugar "a dos puntas" con las chicas y describe las maniobras que realizó para tratar de ganarse la confianza de una y otra.

  

Presiones. Ositos de peluche de regalo, mentiras y hasta un video en el que Soza exhibe a Gabriela los anillos de su compromiso con Analía, prometiéndole que esas piezas de oro serían para ella, son algunos de los detalles de la extensa declaración que la novia del imputado realizó en el Juzgado de Instrucción Nº 2, a cargo de Alejandra Rodenas. Cuando le preguntaron si fue objeto de alguna agresión por parte de Soza, la joven respondió: "Física no, pero sí psíquica, me hacía pelear con mi hermana. Me sentía presionada, manipulada y asfixiada".

  Analía estaba de novia con Andrés desde hacía casi 6 años y el 20 de julio se comprometieron en la iglesia ubicada en la esquina de la Cuatro Plazas. Pero las sospechas de la muchacha acerca de una presunta relación paralela de su pareja comenzaron en febrero, cuando descubrió en el dormitorio de Soza una pollera de jean y un corpiño. En esa oportunidad, el muchacho argumentó que esas prendas era de una novia de su hermano. Pero las dudas de Analía siguieron: "Estaba raro, se encerraba en el baño para hablar por teléfono, estaba chateando en la computadora y de golpe interrumpía la comunicación", describió la testigo.

  

Doble juego. La joven descubrió la relación con Gabriela una mañana de abril. Analía había pasado la noche en la casa de Andrés, algo que hacía habitualmente. Esa madrugada, luego de que su novio saliera para acompañar la madre al trabajo, la chica atendió una llamada al teléfono. "Quería saber si estaba Andrés. Le dije que no. Me preguntó quién era yo. Le di mi nombre y dije que era la novia. Entonces ella se identificó como Gabriela y aseguró que no podía ser, porque ella era la novia de Andrés". Analía, según su testimonio judicial, le pidió a Gabriela que llamara más tarde, cuando estuviera Andrés.

  El muchacho llegó poco tiempo después y el teléfono volvió a sonar. Analía recordó que entonces Andrés levantó el tubo y enseguida cortó. Ella le pidió explicaciones por Gabriela. "Negó todo. Dijo que no salía con ella sino que era una chica que se aparecía en la casa, que lo perseguía y lo tenía cansado".

  Días después se produjo un episodio idéntico. Era Gabriela otra vez, quien le preguntó a Analía si seguía saliendo con Andrés. "Respondí que sí, entonces ella me dijo que nos estaba engañando a las dos". A instancias de Gabriela, las dos jóvenes quedaron en verse esa tarde en la casa del estudiante para aclarar las cosas.

  El encuentro fue tenso y Gabriela contó cómo era su relación con Andrés. "Mientras tanto, él no se hacía cargo de las cosas que escuchaba porque entraba y salía de la casa continuamente. Nunca aclaró nada, como si no estuviéramos hablando de él. Ahí me di cuenta de que él estaba desde las 13.30 hasta las 18 con ella y luego ponía excusas y se venía conmigo", relató Analía.

  

Sacado. "Nunca tuve mala relación con Gabriela porque entendía que él nos mentía a las dos", remarcó Analía. El 4 de agosto, un día antes del crimen, la adolescente, Analía y Soza se encontraron en Mendoza y Carranza para tratar de aclarar la situación. "Nunca lo vi tan sacado y mientras ella me mostraba los mensajes él le decía que dejara de mentir. Yo le creí a Gabriela. Por todo lo que había pasado volví a perderle la confianza a Andrés". l