Jueves 10 de Julio de 2008
Stella Maris y su esposo estaban a un paso de darse un buen baño de felicidad. El lunes se iban a tomar unos días de vacaciones fuera del país. Y por ello, el martes decidieron comprar los dólares necesarios para encarar la empresa. Cerca del mediodía adquirieron 10 mil dólares que colocaron en la cartera de la mujer y se sentaron en un reconocido bar de Córdoba e Italia. Stella colocó la cartera en el respaldo de su silla y se desentendió. Cuando se levantó para retirarse de lugar, se dio cuenta de que el bolso ya no estaba. El hecho es investigado por efectivos de la seccional 2ª bajo la carátula de hurto, un ilícito que prevé una condena menor a 3 años y que es excarcelable.
Stella Maris tiene 50 años y su esposo 54. El lunes se iban a ir de vacaciones fuera del país y anteayer fueron a comprar los dólares necesarios para el periplo. Así, poco después del mediodía, la mujer entró al bar de Italia y Córdoba y esperó a su marido. En la cartera llevaba alrededor de 3.500 dólares. A los pocos minutos su pareja llegó de comprar otros 6.500 dólares en un banco ubicado a 20 metros del bar. Sin hacer mucho espamento, el hombre le dio el dinero a Stella y ella lo guardó en la cartera, que colgó en el respaldo de su silla.
En el bolso. Según denunció Stella, la pareja conversaba relajada en el coqueto bar que por esa hora era un hervidero de personas que le sacaban provecho al break del mediodía. Al terminar su consumición la mujer se levantó para colocarse el abrigo y agarrar su cartera. Entonces se dio cuenta de que el bolso ya no estaba: "Me robaron la cartera. Llamen a la policía", fue la frase que silenció por un momento a los clientes en el lugar. Nadie había visto quién se llevó el bolso. Cómo, cuándo y de qué manera la cartera desapareció es lo que tratan de dilucidar los pesquisas de la 2ª.
Para los investigadores Stella fue víctima de un descuidista, alguien mimetizado entre el público que aprovechó el descuido de su víctima para concretar el golpe y salir disimuladamente con el botín. "El que se llevó la cartera jamás pensó que adentro había diez mil dólares. Cuando abrió el bolso debe haber pensado que se sacó la lotería", reflexionó una fuente.
Stella no sólo perdió los diez mil dólares. También le llevaron toda su documentación por lo que el viaje de vacaciones se le frustró. l