Policiales

Alta probabilidad de que a "Pichón" lo hayan arrojado al río ya sin vida

Crimen de Gerardo Escobar. Un estudio determinó que no había agua en su estómago y pulmones. Eso implica una posibilidad del 90 por ciento de que no murió ahogado.

Viernes 18 de Septiembre de 2015

En el marco de la audiencia de constitución como querellantes de los familiares de Gerardo Ezequiel "Pichón" Escobar, el joven hallado muerto en el río Paraná siete días después de ser golpeado al salir del boliche La Tienda, la fiscal que investiga el hecho confirmó que un estudio preliminar entregó una alta probabilidad de que fue arrojado sin vida al agua luego de recibir el o los golpes que le ocasionaron el fallecimiento. De acuerdo a la evolución de un hematoma detectado en la zona lumbar habría agonizado entre tres y seis horas. Hay cinco imputados en prisión preventiva acusados de los delitos de homicidio y encubrimiento.

A casi un mes de haber sido hallado el cuerpo de Gerardo, de 23 años, en el río Paraná y develarse a través de las cámaras de vigilancia que su último rastro con vida lo dejó el 15 de agosto a las 6.45 de la mañana al salir del boliche de Tucumán al 1100 donde fue ferozmente golpeado por un patovica, la fiscal Marisol Fabbro dio a conocer datos científicos que confirmarían ciertos rasgos del hecho.

Estudios. Si bien la funcionaria aclaró que todavía están pendientes los estudios complementarios de la autopsia (diatomea y anatomopatológico enviados a La Plata para cotejar sus resultados con los hechos en Rosario) que echarán luz sobre la causa de la muerte, en los preinformes macroscópicos se detectaron pulmones y el estómago seco, lo cual ofrece una alta probabilidad de que la víctima no murió ahogada.

"El médico nos explicó que ello no quiere decir necesariamente que no haya muerto ahogado, pero son más las probabilidades de que haya ingresado ya muerto al agua. Pero eso lo va determinar el examen de diatomea" (presencia de algas en órganos del cuerpo), dijo la fiscal al salir de la audiencia donde la madre y la hermana de Escobar se constituyeron como querellantes (ver aparte).

"Está escrito en el examen anatomopatológico, en el estómago tampoco hay agua. El médico nos explicaba que en los casos de pulmón seco también hay un escaso margen de probabilidad de que igual pueda responder a un ahogado. Es un margen de 90 por ciento contra 10 por ciento. Científicamente no todo es blanco o negro y existe ese bajo porcentaje", explicó la fiscal sobre la necesidad de confirmar ese resultado con los estudios que se realizan en La Plata.

Pero además Fabbro confirmó que Pichón no sobrevivió más de seis horas luego de ser golpeado, indicio que concatenado al anterior permitiría reconstruir la secuencia de la agresión que sufrió tras salir de La Tienda en la esquina de Sarmiento y Mitre.

"No tuvo una sobrevida superior de cuatro a seis horas. Hay un hematoma que mencionamos desde un primer momento y figura en el preinforme en la zona de las costillas, que evolucionó no más de ese tiempo. Por eso se puede determinar la sobrevida, suponiendo que ese golpe haya sido el que se ve en las imágenes de las cámaras", arriesgó Fabbro en referencia al registro tomado por el dispositivo de un edificio donde se observa al patovica Cristian V. darle patadas y arrastrar a Gerardo, quien tras salir de La Tienda habría dañado un espejo del auto de una encargada del boliche.

En reserva. El patovica fue imputado como autor del homicidio, mientras que los policías Maximiliano A. y Luis Alberto N. (que hacían adicionales en La Tienda) y los custodios César A. y José Luis C. fueron acusados de encubrimiento agravado.

Es más, el relato de testigos que se reservan en la pesquisa corroboran esa secuencia. "El loco estaba adentro, había como 30 personas. Cuando nos vamos sale con nosotros", dijo una persona que, anónimamente, se comunicó con allegados a Escobar. "Lo corre y a la otra cuadra lo tira al piso y le pega una patada. El loco se va corriendo", detalló esa llamada anónima.

Consultadas sobre otras evidencias acumuladas en la investigación, la fiscal prefirió optar por la cautela. "Se ha avanzado en distintas declaraciones que por el momento no voy a detallar", indicó.

También confirmó que no arrojaron resultados positivos las pericias sobre el teléfono de Escobar, hallado entre sus ropas y cuya señal habría sido captado cerca de la casa del patovica Cristian V. horas después de denunciada la desaparición. "Lamentablemente no han arrojado un elemento que pueda conducir la investigación a un cauce".

Fabbro dijo que la empresa de telefonía Claro tampoco informó la ubicación de celdas (los impactos en las antenas) ante lo cual dijo que se citará al representante legal de la compañía "para que nos pueda decir por qué Claro no puede informar ubicación".

Como se abre un interrogante sobre la secuencia del hecho ya que la cámara que registra la golpiza a Gerardo no toma momentos posteriores, se la consultó acerca de otros dispositivos de la Municipalidad que pudieran ayudar a develar ese aspecto. Al respecto, la fiscal aseguró que esas cámaras "por ahora no aportaron nada".

No obstante y frente a los rangos horarios respecto de la última vez que se vio con vida a Escobar, dijo se amplificó el margen de rastreo de imágenes. "Hablamos de cuatro horas posteriores a la última vez que se lo vio con vida, por eso ampliamos a cuatro horas más, en toda la costa central y del boliche La Tienda. Ese material ya está en fiscalía y se está chequeando".

Esa noche. Gerardo tenía 23 años y era jefe de una cuadrilla de Parques y Paseos de la Municipalidad. El jueves 13, según contó un amigo, estuvo en el casino y ganó unos 5 mil pesos. Luego compró ropa en un comercio del City Center, se fue a su casa y volvió a salir con sus amigos. Primero estuvo en el cantobar Bogart, de Santa Fe y Presidente Roca; y luego en La Tienda, de Tucumán al 1100, de donde salió a las 6.45 de la mañana.

El viernes 21 de agosto a media tarde fue hallado muerto en el río Paraná, a la altura del muelle de la zona franca de Bolivia, un kilómetro al sur del Monumento a la bandera. El cotejo de una cámara de vigilancia determinó que había sido ferozmente golpeado por Cristian V. quien el 3 de septiembre fue acusado del homicidio, mientras que los otros cuatro fueron imputados de encubrimiento. Todos están en prisión preventiva sin plazos.

El caso motivó numerosas marchas de familiares, agrupaciones sociales y políticas, algunas de las cuales junto Servicio Público de la Defensa Penal pidieron que la causa se investigue en la Justicia Federal como una desaparición forzada.

Insistirán en pedir un cambio de calificación

La madre y una hermana de Escobar se constituyeron ayer como querellantes en la causa en una audiencia en la que la fiscalía no se opuso y el juez Luis María Caterina autorizó la petición. Guillermo Campana, abogado de Norma y Luciana, madre y hermana de Escobar, indicó ayer que, más allá de que se apeló la decisión de primera instancia del juez Caterina que desestimó la figura de desaparición forzada de persona y el pedido de remisión de la causa a fuero federal, van a participar de la investigación que realiza la justicia provincial.
  “No queremos aventurar hipótesis. Sabemos que hay cinco personas consideradas responsables del homicidio y encubrimiento. No sabemos qué pruebas se han sucedido después de la audiencia de prisión preventiva. Por lo tanto tenemos que saber qué hay para poder actuar”, indicó Campana, y agregó: “Entendemos que debe haber un cambio en la calificación legal del delito y vamos a insistir con eso”.

Testimonios de hechos similares

La fiscal Marisol Fabbro dejó entrever ayer que, según testimonios que mantiene en reserva, lo que le pasó a Pichón era frecuente en La Tienda. “Hablan de hechos anteriores con un modus operandi de lo que aparentemente era frecuente durante la noche, a la entrada o a la salida. Hay casos en los que están señalados algunos de los detenidos por el caso Escobar, en otros no. Habrá que someterlos a reconocimiento de personas”.

 

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