Policiales

Allegados a una niña muerta en un tiroteo creen que la policía protege a sospechosos

Flammarion al 4900. La familia de Melani Navarro quiere que los allanamientos sean realizados por personal de la TOE o Gendarmería.  

Martes 25 de Febrero de 2014

Los familiares de Melani Desiré Navarro, la nena de 5 años que murió al recibir un balazo cuando jugaba con otros amigos frente a su casa y quedó en medio de un tiroteo, realizaron ayer un acampe, un acto y una misa frente a los Tribunales provinciales al cumplirse un mes del homicidio por el que hay dos sospechosos prófugos.

En ese marco, y como el jueves pasado uno de los sospechosos fue mencionado por vecinos como el autor de un nuevo crimen —el de un joven de 22 años en barrio Itatí—, los allegados a Melani reclamaron que se asigne una fuerza de seguridad especial a la detención de los acusados porque creen que cuentan con algún tipo de protección policial para evitar la captura.

Sin confianza. "Queremos que intervenga alguna fuerza de seguridad ajena al barrio. No nos da confianza la actuación de la comisaría cuando hay un búnker de droga de por medio", dijo ayer Juan Carlos Arévalo, tío de la nena, en el acto frente a las escalinatas de Balcarce al 1600 donde los familiares hicieron un acampe desde el domingo a las 18.

A la misma hora en que la niña fue ultimada de un disparo encendieron velas en los escalones. Y ayer al mediodía celebró una misa el sacerdote Joaquín Núñez. Más tarde los familiares se reunieron con la fiscal del caso, Adriana Camporini, a quien aportaron datos.

La causa está en manos del juez de Instrucción Luis María Caterina y tiene dos sospechosos que al cierre de esta edición seguían prófugos.

"En tres meses uno de esos muchachos ya mató a tres personas. La gente se cansa, ve que sigue suelto y no se anima a hablar. A los dos días de matar a Melani amenazaba con que iba a asesinar a los vecinos que hablaran. Y nadie se siente con garantías como para venir a declarar", añadió Arévalo frente al edificio donde se debe esclarecer el caso, empapelado de afiches con la foto de Melani abrazando a su perro y un mensaje: "Justicia por Melani Navarro. No más muertes en la ciudad".

Bandas. La nena murió el 22 de enero pasado al recibir una bala en la cabeza cuando jugaba con otros ocho chicos en Flammarión al 4900. El disparo fue efectuado desde un auto en el marco de una pelea entre bandas que ya había registrado otros dos heridos de bala en un radio de 15 cuadras. Melani quedó tirada boca abajo sobre la calle y aunque su mamá la llevó con un vecino hasta el Hospital de Niños Vilela nada pudieron hacer por ella.

Para la investigación, esa seguidilla de ataques cruzados fue consecuencia del crimen de Adrián Oscar Ledesma, de 35 años, asesinado el sábado 14 de septiembre pasado en Garibaldi y Rodríguez, a dos cuadras de donde murió Melani.

"Esta es una causa muy complicada, con dos personas sindicadas con nombre apellido que son conocidas tanto por la familia como por la policía. No fueron detenidas y por esto los vecinos, a raíz de diferentes comentarios, sospechan que contarían con protección policial. En los primeros 15 días ninguna autoridad brindó información a la familia", dijo Marina Magnani, coordinadora de un centro de acceso a la justicia del Ministerio de Justicia de la Nación que asiste a los familiares con un profesional del Colegio de Abogados.

Uno de los prófugos es un joven 22 años con antecedentes penales apodado "Quico" que fue mencionado el jueves pasado como supuesto autor del crimen de Mauro Joel Martínez, de 17 años, a quien balearon dos hombres en moto a una cuadra de su casa de Juan Canals al 2600. Ese crimen tuvo otro trágico saldo cuando allegados a la víctima quisieron vengar el ataque, quemaron un portón y asesinaron con dos disparos a una mujer de 54 años que salió a apagar el fuego, Laura Reynoso. Pero a quien buscaban, según los vecinos, era Quico.

Impunidad. "Se hicieron allanamientos, pero ellos se movieron de un modo que da a entender que alguien les avisa. Los vecinos ven que este muchacho se maneja con impunidad, vuelve a la escena del crimen. En el caso del chico de 17 años nos contaron que pasó frente a la sala velatoria, se rió e hizo dos disparos al aire. Por eso sospechamos que existe connivencia, es inexplicable que no los puedan encontrar cuando siguen a la vista de todos, usando chalecos antibalas, y encima uno de ellos comete un nuevo asesinato", remarcó el tío de Melani en el acto de ayer.

Por esto, los manifestantes pidieron que la búsqueda de los sospechosos no quede en manos de la comisaría del barrio —el mismo donde cerró un centro de salud por la reiteración de balaceras— ni de la inspección de esa zona. "Pensamos que debería ocuparse la Tropa de Operaciones Especiales o Gendarmería", plantearon, además de reclamar alguna audiencia con el ministro de Seguridad Raúl Lamberto o la intendenta Mónica Fein.

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