Sábado 16 de Diciembre de 2017
El secuestro de unas 500 autopartes de dudosa procedencia fue el resultado de un allanamiento que realizaron agentes de la Policía de Investigaciones la tarde del jueves en un galpón de Perdriel al 1700, en la zona norte de la ciudad con intervención de la Fiscalía de Investigación y Juicio.
De acuerdo a fuentes policiales, en el mencionado lugar funcionaba un negocio clandestino de venta de autopartes donde se amontonaba unos 500 elementos de distintos tipos y modelos de autos que eran comercializadas de manera ilegal.
Una vez que el personal de PDI irrumpió, notó la presencia en el galpón de 18 vehículos semidesmantelados, gran cantidad de motores y autopartes repartidas por distintos sitios. Al consultar al titular del lugar sobre la procedencia de los rodados y las autopartes, manifestó que adquiría los autos a través de distintas compañías de seguro que se los remitían junto a las correspondientes bajas y para ser compactados o desarmados.
Ante ello, el personal se percató de que dichas autopartes no se encontraban con los stickers correspondientes a esa autorización para su baja. Y entonces requirieron al hombre la habilitación municipal, que tampoco poseía. Por este motivo procedieron a una pormenorizada requisa que deparó en el secuestro de 22 motores de autos de diferentes marcas, 79 puertas, 21 paragolpes, 65 faros traseros y delanteros, 40 motores para limpia parabrisas, 25 tapas de cilindro, 37 bombas inyectoras, 25 cigüeñales, 28 cajas de cambio, 18 pistones, cinco arañas, 60 burros de arranque, 45 alternadores, cinco torretas de motor, 35 tapas de baul y seis trenes traseros.
Como epílogo del procedimiento, el titular del lugar fue demorado y puesto a disposición de la Fiscalía.