Allanaron dos droguerías en busca de la ruta de la efedrina
Buenos Aires.— Dos droguerías fueron allanadas en Capital Federal en busca de pistas sobre la ruta de un cargamento de efedrina que se secuestró el mes pasado en una casa quinta de Ingeniero Maschwitz en la que se había montado un laboratorio de drogas sintéticas y en donde fue detenida una banda de narcos mexicanos.

Viernes 29 de Agosto de 2008

Buenos Aires.— Dos droguerías fueron allanadas en Capital Federal en busca de pistas sobre la ruta de un cargamento de efedrina que se secuestró el mes pasado en una casa quinta de Ingeniero Maschwitz en la que se había montado un laboratorio de drogas sintéticas y en donde fue detenida una banda de narcos mexicanos. Voceros informaron que una de las dos empresas inspeccionadas fue la que importó desde la India el precursor químico que después se halló en el laboratorio.

Por su parte, la Policía Federal indicó que si bien uno de los procedimientos se realizó en la droguería Uniforma, ésta nada tiene que ver con la firma de la cual era gerente Ariel Vilan, el joven que el último domingo murió tras caer de un 9º piso y que tenía relación comercial con Sebastián Forza, uno de los tres empresarios asesinados a balazos en General Rodríguez.

Los procedimientos se realizaron en las droguerías Uniforma S.A. y San José de los Corrales SA. En ambos lugares buscaron elementos que aporten pistas sobre cómo el cargamento de efedrina cayó en manos de los mexicanos.

Honorio Rodríguez, jefe de Drogas Ilícitas de Campana, dijo que esa carga fue vendida a "Edelmiro González, prófugo junto a Germán Benítez, quienes están acusados de comercializarla a Raúl Rivet, actualmente detenido y procesado".

Además de González y Benítez, tiene orden de captura el mexicano Martínez Jesús Espinoza y un hombre italiano, sindicados como líderes de la banda que manejaba el laboratorio ilegal de Maschwitz allanado el 18 de julio, cuando fueron detenidas diez personas, nueve de ellas mexicanas e integrantes del Cártel de León.

Vínculos. Tras aclarar que la droguería Uniforma nada tiene que ver con Unifarma, donde Vilan trabajaba como gerente, los pesquisas sostuvieron que no se descarta que aparezcan elementos que las vinculen.

Y recordaron que, aunque Vilan dejó una carta en la que aseguraba no tener relación con los crímenes de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos fueron encontrados el 13 de agosto en General Rodríguez masacrados a balazos, ya hay pruebas que unen a Vilan y Forza en el comercio de medicamentos.

Declaración. En cuanto a la muerte de Vilan, su hermano Eduardo declaró ayer ante la fiscal que investiga el triple crimen. Allí dijo que Ariel "estaba en un estado de absoluta persecución, histérico, en el límite con la paranoia" porque "lo llamaba un tal Pablo reclamándole cinco millones de pesos" y que por eso "quería hablar con (Martín) Magallanes", señalado como el último dueño de la droguería Unifarma él trabajaba.

Magallanes habría fundado la empresa Seacamp, de la que era responsable Forza. Y los investigadores creen que en Forza está la clave del triple crimen. "Con todo lo que tenemos hoy pensamos que hubo una deuda originada en una operación muy importante. Se comprometieron en conseguir algo, dar algún adelanto muy importante pero no pudieron cumplir y los mataron", dijo el abogado las familias Ferrón y Bina, aunque aclaró que "si fue por robo o adulteración de medicamentos, o de venta de efedrina, eso no lo sabemos". l (Télam/DyN)